Bogotá – Jorge Iván Ospina, médico designado como interventor de Nueva EPS –la entidad con más de 11 millones de afiliados y un presupuesto de 25 billones de pesos para 2026–, descartó cualquier proceso de liquidación de la entidad y dio a conocer un plan de choque para atender problemas en la prestación de servicios de salud.
El interventor señaló que el sistema de salud enfrenta una crisis de larga data, no exclusiva del actual período gubernamental, y recordó que al menos 100 EPS han sido liquidadas en administraciones previas.
Entre las prioridades del plan, Ospina destacó la mejora en la atención a pacientes, con énfasis en resolver represamientos como la falta de medicamentos –que obliga a usuarios a pagarlos de su bolsillo–, demoras en consultas con especialistas e interconsultas, y negación de servicios. «No hay momento más doloroso que tener a un ser querido enfermo sin atención oportuna y de calidad», expresó.
El interventor indicó que se identifican puntos críticos del sistema y se avanza en transferir recursos a hospitales y municipios pequeños mediante pagos capitados, para garantizar suministros y atención en esas zonas. Respecto a la situación financiera, atribuyó las deudas a un modelo ineficiente que prioriza la facturación por enfermedad sobre la prevención.
Ospina enfatizó la necesidad de reorientar el sistema hacia la promoción de hábitos saludables y la prevención de enfermedades, en lugar de centrarse solo en tratamientos reactivos.







