La situación del Páramo de Santurbán volvió a encender las alarmas luego de que organismos de control advirtieran sobre el crecimiento de la minería ilegal en la región y los retrasos que persisten en el proceso de delimitación definitiva de este ecosistema estratégico para el abastecimiento de agua en Santander y Norte de Santander.
La advertencia fue realizada tras conocerse nuevos informes presentados ante las autoridades judiciales, en los que se señala que la demora en la expedición del acto administrativo que defina los límites del páramo ha generado un escenario que favorece la expansión de actividades extractivas ilegales. Según las alertas, la minería ilegal en la zona habría aumentado significativamente durante los últimos años.
La Procuraduría y la Defensoría del Pueblo han insistido en que el proceso ordenado por la Corte Constitucional mediante la Sentencia T-361 de 2017 continúa sin concluirse, pese a que el plazo inicial era de un año. Actualmente, más de ocho años después de la decisión judicial, la delimitación sigue pendiente.
Los organismos de control también manifestaron preocupación por los retrasos en las actividades de concertación con las comunidades de los municipios que hacen parte del área de influencia del páramo, lo que ha impedido avanzar al ritmo esperado en la construcción de una delimitación definitiva.
Santurbán es considerado uno de los ecosistemas más importantes del país debido a su función en la regulación y suministro de agua para millones de habitantes del nororiente colombiano. Por esta razón, las entidades insistieron en la necesidad de acelerar las decisiones administrativas y fortalecer las acciones de control frente a la extracción ilegal de minerales.
La nueva alerta se produce en medio de un creciente debate regional sobre la protección ambiental de Santurbán y el futuro de las actividades mineras en la zona, un tema que continúa generando preocupación entre autoridades, comunidades y organizaciones ambientales.







