El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, anunció una inversión superior a los 110 mil millones de pesos para fortalecer la infraestructura y capacidad operativa de tres hospitales clave en el departamento de Santander.
HUS: reactivación de servicios y apoyo al talento humano
El Hospital Universitario de Santander (HUS) será uno de los principales beneficiarios. Con estos recursos se busca reactivar integralmente las áreas de ginecobstetricia y pediatría, esenciales para la atención materno-infantil en la región. Además, se destinarán 33.780 millones de pesos para avanzar en la formalización del personal de salud y saldar compromisos económicos derivados de la atención a población migrante. Se contempla, además, un giro adicional que podría superar los 30 mil millones de pesos.
San Gil y Barrancabermeja: obras que se reactivan
En el caso del Hospital Regional de San Gil, el Ministerio de Salud respaldará la reanudación del proyecto de infraestructura con una asignación de 50 mil millones de pesos en vigencias futuras, luego de que estudios técnicos confirmaran la viabilidad estructural del centro asistencial.
Por su parte, el Hospital del Magdalena Medio, en Barrancabermeja, también fue incluido en los compromisos de inversión. Aunque el monto específico aún está en definición, se confirmó la voluntad del Gobierno Nacional de respaldar financieramente su fortalecimiento.
Tecnología para el tratamiento del cáncer
Como parte del paquete de inversiones, se aprobó la destinación de 21 mil millones de pesos para la adquisición de un acelerador lineal, equipo de alta tecnología que permitirá mejorar significativamente la atención oncológica en el HUS, beneficiando a cientos de pacientes de la región.
Una inversión que salva vidas y reduce brechas
La reactivación de los servicios de ginecología, obstetricia y pediatría en el Hospital Universitario de Santander representa un avance crucial para la atención integral de mujeres gestantes, recién nacidos y niñas y niños de todo el departamento. Esta inversión no solo mejora la capacidad instalada, sino que fortalece el derecho a una atención digna, oportuna y con enfoque diferencial.
Además, la destinación de recursos para saldar deudas por atención a población migrante es un paso importante hacia la garantía de derechos en contextos de movilidad humana, reconociendo el esfuerzo del personal de salud que ha sostenido esta atención en condiciones difíciles.
“Invertir en salud materno-infantil y en atención a población migrante es invertir en el futuro de Santander. Esta apuesta por la equidad territorial y la justicia social debe ser celebrada y vigilada por todos los actores del territorio.”
El Hospital Universitario de Santander no solo es un referente en atención especializada para Bucaramanga y su área metropolitana, sino también un pilar vital para la salud pública de amplias zonas del país. De su capacidad operativa y resolutiva depende la atención de miles de personas en situación de vulnerabilidad provenientes del sur de Bolívar y del Cesar, el norte de Boyacá, así como del norte y nordeste de Norte de Santander y del departamento de Arauca. Fortalecer su infraestructura, talento humano y tecnología es, por tanto, una inversión estratégica para garantizar el derecho a la salud de comunidades históricamente desatendidas en el nororiente colombiano.








