El presidente Gustavo Petro urgió a los altos mandos militares a determinar si los explosivos empleados en el devastador atentado del 25 de abril en la vía Panamericana, municipio de Cajibío (Cauca), provienen de Ecuador y están siendo suministrados a frentes disidentes en la región. El ataque, que cobró la vida de 21 civiles e hirió a más de 45 personas en su mayoría campesinos, ha sido calificado por el mandatario como un acto de «terrorismo narco» que busca generar pánico de cara a las elecciones presidenciales del 31 de mayo.
Detalles del atentado
El estallido ocurrió cuando un carro bomba detonó cerca de un retén informal, impactando directamente a un grupo de viajeros en la Panamericana Sur, ruta clave entre Popayán y Cali. Inicialmente atribuido al Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias Farc, el suceso evidencia un giro táctico: de emboscadas contra fuerzas públicas a masacres indiscriminadas contra la población civil para maximizar el terror social. Petro reveló que inteligencia militar confirma similitudes con explosivos de alto poder hallados previamente en la frontera, posiblemente dinamita militar de origen ecuatoriano.
Acusaciones contra el narcotráfico y Ecuador
«No son los grupos armados solos; nos están bombardeando desde Ecuador», afirmó Petro en su declaración, señalando a una presunta «junta del narcotráfico» que opera transnacionalmente y abastece a estructuras como el EMC en el Cauca. Esta hipótesis se basa en incautaciones previas de bombas sin detonar en la frontera norte de Ecuador, confirmadas por el propio presidente en marzo como de procedencia militar ecuatoriana. El gobierno colombiano prepara una nota diplomática formal a Quito, en medio de crecientes tensiones por aranceles, control de narcotráfico y disputas limítrofes bajo la presidencia de Daniel Noboa.
Implicaciones políticas y de seguridad
Petro vinculó el atentado a un posible complot para sabotear su gestión de «paz total» y favorecer a la extrema derecha en las urnas, evocando tácticas de «guerra sucia» histórica. Ordenó además reforzar la presencia de tropas en el corredor vial y acelerar operativos contra rutas de explosivos desde el vecino país. Autoridades del Cauca reportan un aumento del 300% en acciones violentas del EMC este año, con Cajibío como epicentro por su rol en el control de cultivos ilícitos. La oposición ha criticado la tardanza en la respuesta estatal, mientras Petro insiste en que la investigación revelará «la mano externa» detrás del horror.








