Barrancabermeja, Santander. En una acción contundente contra uno de los delitos más atroces que afectan a la infancia colombiana, el comando del Departamento de Policía Magdalena Medio presentó el cartel de los más buscados por reclutamiento ilícito de niños, niñas y adolescentes. La iniciativa busca visibilizar a los presuntos responsables de este crimen y activar la denuncia ciudadana como herramienta de protección urgente.
El cartel, difundido desde la sede policial en Barrancabermeja, incluye los rostros y alias de individuos vinculados a estructuras armadas ilegales que operan en la región y que estarían involucrados en el reclutamiento forzado de menores para actividades criminales. Este delito, considerado una grave violación a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario, vulnera de forma irreversible la vida, la libertad y el desarrollo de la niñez.
¿Cómo denunciar?
La Policía Nacional habilitó la Línea Segura 323 2757007, donde cualquier persona puede aportar información con absoluta reserva. “Tu denuncia puede salvar vidas”, señala el mensaje oficial, que invita a la ciudadanía a no guardar silencio frente a este flagelo.
¿Qué sabemos sobre el reclutamiento en Colombia y Santander?
Según informes recientes de la Defensoría del Pueblo, entre enero y abril de 2025 se registraron 21 casos de reclutamiento forzado de menores en Colombia, concentrados principalmente en Chocó, Cauca, Norte de Santander y Valle del Cauca. Aunque Santander no figura entre los departamentos con mayor número de casos reportados, el subregistro es alto debido al miedo, la estigmatización y las dificultades para denunciar en zonas de alta conflictividad.
Además, la Fiscalía General de la Nación ha advertido sobre un patrón sistemático de reclutamiento por parte de grupos armados ilegales, como el ELN, que ha sido condenado por incorporar de manera forzosa a 60 menores de edad entre 2002 y 2019.
El reclutamiento de menores no es solo un delito: es una herida abierta en el corazón de Colombia. Que Santander no sea tierra de silencio. Que cada voz, cada denuncia, cada alerta, sea un escudo para proteger a nuestros niños y niñas. La niñez no se toca. La niñez se defiende.









