La noche del 24 de diciembre, mientras muchas familias compartían abrazos, cenas y regalos, un grupo de uniformados del Departamento de Policía Santander decidió celebrar la Navidad de otra manera: en las calles, junto a quienes no tienen techo, ni mesa, ni compañía.
La iniciativa, liderada por el Grupo de Comunicaciones Estratégicas bajo la dirección de la capitán Diana Katherine Payares Díaz, se convirtió en un gesto profundo de humanidad. Con termos de comida caliente, palabras sencillas y miradas sin juicio, los policías se acercaron a habitantes de calle en Bucaramanga y otras zonas del departamento, compartiendo no solo alimentos, sino también esperanza.
“En la noche del 24 de diciembre quisimos estar cerca de quienes más lo necesitan”, expresó el coronel Gustavo Andrés Henao Sáenz, comandante encargado del Departamento de Policía Santander. “Como Policía Nacional no solo trabajamos por la seguridad y la convivencia ciudadana, también creemos en la solidaridad y en el valor de acompañar a nuestra comunidad en estas fechas tan significativas.”
La jornada, enmarcada en la campaña institucional “Navidad con Propósito”, buscó reafirmar que la seguridad no se construye solo con operativos, sino también con empatía, escucha y presencia. Los uniformados conversaron con las personas en situación de calle, les desearon una feliz Navidad y les recordaron que no están solos.
Para muchos de los beneficiarios, ese plato compartido y esa conversación fueron el único gesto navideño recibido. Para los policías, fue una oportunidad de mirar de frente una realidad que suele esquivarse, y de sembrar vínculos desde la dignidad.
La Policía Nacional en Santander anunció que continuará desarrollando acciones sociales y preventivas que fortalezcan el tejido comunitario, especialmente en estas fechas donde el afecto puede ser tan urgente como la seguridad.
Porque en una noche como la del 24, el uniforme no solo abriga autoridad: también puede ser abrigo de humanidad.








