Bucaramanga da un paso histórico en la atención de emergencias cerebrovasculares. Con más de 3.700 consultas por enfermedad cerebrovascular registradas en 2024 y 1.805 casos en lo corrido de 2025, la ciudad enfrenta un desafío urgente: reducir los tiempos de respuesta ante los ataques cerebrovasculares (ACV), una de las principales causas de discapacidad y muerte en el país.
Ante esta realidad, la Secretaría de Salud y Ambiente de Bucaramanga oficializó la creación de la Red para la Atención Especial de Casos de ACV o Trombosis Cerebral, una estrategia que articula a instituciones públicas y privadas para asegurar una atención oportuna, digna y sin barreras administrativas.
El HIC, pilar de alta complejidad
El Hospital Internacional de Colombia (HIC), a través de su Centro de Excelencia en Ataque Cerebrovascular, certificado por la Joint Commission International (JCI), se suma como institución clave en esta red. Con capacidad para atender hasta 600 casos anuales, el HIC aporta su experiencia, tecnología de punta y un equipo médico altamente especializado.
“Son muchos años trabajando por la salud de los pacientes con ACV. Esta resolución nos permite integrar la política pública, la atención prehospitalaria y la articulación entre instituciones para recibir a los pacientes en menos tiempo”, explicó el Dr. Federico Silva Sieger, director clínico del Instituto Neurológico HIC.
Una red que salva vidas
Para el Dr. Tony Álvarez Guzmán, líder del Centro de Excelencia en ACV del HIC, esta red representa un salvavidas jurídico y clínico. “Eliminará las trabas administrativas que han impedido tratamientos oportunos. Ahora, el traslado entre instituciones será inmediato, lo que aumenta significativamente las probabilidades de supervivencia”, afirmó.
Además, la red facilitará campañas de sensibilización para que la ciudadanía y los centros de primer nivel reconozcan los síntomas de un ACV —como debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar, boca torcida, pérdida de visión o equilibrio, y dolor de cabeza intenso— y activen el protocolo sin demora.
Atención en menos de 60 minutos
El modelo establece una ruta de atención escalonada: desde centros primarios que identifican síntomas hasta centros avanzados como el HIC, que cuentan con trombólisis endovenosa, trombectomía mecánica y unidades de cuidados intensivos (UCI). Toda persona con sospecha de ACV será clasificada como TRIAGE I (emergencia médica), activando el Código ACV y un traslado prioritario que no podrá ser frenado por trámites administrativos, incluso si la EAPB no responde.
El compromiso es claro: iniciar el tratamiento en menos de 60 minutos, dentro de la ventana crítica de 4.5 horas, para evitar secuelas irreversibles.
Un modelo para el país
La red integra a IPS públicas y privadas, EAPB, servicios de ambulancia, SEM, CRUE, Policía, Bomberos, la línea 123-NUSE, universidades y primeros respondientes. Esta articulación convierte a Bucaramanga en pionera de un modelo que podría escalar a nivel departamental y nacional.
“Este es el primer paso hacia una red regional y nacional que garantice atención integral y oportuna”, concluyó el Dr. Álvarez Guzmán.
Línea de Vida: un canal para actuar sin perder tiempo
El HIC pone a disposición de la comunidad su Línea de Vida (300 779 3024), un canal directo para reportar síntomas de alerta. El personal especializado brinda instrucciones inmediatas y activa los protocolos de atención, salvando vidas y reduciendo el riesgo de complicaciones.








