El Departamento de Santander avanza en la articulación de ayudas para miles de familias damnificadas por las intensas lluvias, con campañas de recolección de donaciones y programas de subsidios liderados por la Gobernación y el Gobierno nacional.
Desde Bucaramanga y otras localidades se han habilitado centros de acopio donde la ciudadanía puede entregar víveres, artículos de aseo, cobijas y otros insumos básicos para facilitar la atención humanitaria en municipios como Lebrija, Rionegro, Sabana de Torres y Florián.
La Gobernación de Santander, junto con la Asociación ASPAS y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), ha activado una campaña de solidaridad cuyo objetivo es cubrir al menos 300 hogares en situación de emergencia. La mayoría de las familias afectadas se encuentran en zonas ribereñas y rurales donde desbordamientos e inundaciones han destruido viviendas, vías y cultivos, dejándolas sin servicios básicos durante días.
Los principales puntos de acopio funcionan en la entrada principal de la Gobernación, en el Palacio Amarillo de Bucaramanga, y en la Oficina de Gestión del Riesgo Departamental, en el casco antiguo de Floridablanca. Los horarios de entrega van desde las 8:00 a.m. hasta las 5:00 p.m., con voluntarios y funcionarios organizando las donaciones para su empaque y envío inmediato hacia las áreas más golpeadas.
La ciudadanía puede contribuir llevando alimentos no perecederos (arroz, lentejas, pastas, enlatados), agua embotellada, cobijas y colchonetas, productos de aseo personal, pañales, y ropa en buen estado. Las autoridades hacen un llamado para evitar traer objetos inservibles, electodomésticos o enseres que no sean de prioridad, a fin de optimizar la logística y garantizar que cada donación llegue directamente a quienes más la necesitan.
Paralelamente, la UNGRD y el Gobierno nacional preparan subsidios de arrendamiento y apoyos temporales para hogares que han perdido viviendas o se encuentran evacuados, mientras se trabaja en la reconstrucción de vías y la estabilización de ríos y quebradas que permanecen en alerta naranja y roja. El acceso a estas ayudas se gestionará a través de las alcaldías y de las oficinas locales de Gestión del Riesgo, que levantan levantamientos triangulando información de las autoridades locales con los reportes del departamento.
La Administración Departamental reitera que la respuesta a la ola invernal es un trabajo conjunto entre Estado y sociedad civil, y resalta que, mientras más rápido se continúen llegando donaciones y recursos, será posible reducir el impacto sobre las familias y anticipar la recuperación de su cotidianidad. Las autoridades siguen monitoreando el comportamiento de los cauces y las condiciones climáticas, al tiempo que mantienen activos los centros de acopio para sostener el flujo constante de ayuda humanitaria.








