El Gobierno de Colombia ha ingresado formalmente una solicitud ante las autoridades de la India para evaluar la posibilidad de trasladar desde el Magdalena Medio una parte de la población de hipopótamos hacia un santuario de conservación gestionado por la familia Ambani, en Gujarat. La propuesta, impulsada por el multimillonario Anant Ambani y su centro Vantara, ofrece recibir hasta 80 ejemplares con el argumento de evitar su muerte por eutanasia, mientras el país debate si el traslado es una solución real o solo un escenario complejo y lleno de dudas.
La solicitud fue radicada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ante la autoridad de la Convención CITES en India, donde se pide definir si ese país autoriza la importación de estos animales y si el santuario Vantara cuenta con los permisos ambientales y sanitarios necesarios para recibirlos. Colombia exige que se cumplan todos los lineamientos internacionales sobre biodiversidad y que el centro demuestre que puede garantizar condiciones mínimas de bienestar animal, bioseguridad y manejo adecuado durante y después del traslado, algo que aún no está resuelto.
Al mismo tiempo, el proceso se complica por la naturaleza misma de la operación: mover decenas de hipopótamos, cada uno de varios toneladas, supone retos técnicos enormes de sedación, captura, transporte aéreo especializado y adaptación a un nuevo entorno. Expertos en gestión ambiental admiten que el traslado es técnicamente posible, pero insisten en que requiere una logística muy cuidadosa, equipos altamente especializados y estándares que no son nada sencillos de cumplir cuando se trata de animales grandes y dispersos en ríos y zonas pantanosas.
Mientras India responde a la solicitud, el Gobierno colombiano mantiene en paralelo su plan de manejo de la especie, que incluye la autorización de eutanasias controladas para frenar el crecimiento poblacional, que podría llegar a cerca de 1.000 ejemplares hacia 2035. El escenario genera debate: algunos ven en Vantara una oportunidad de rescatar a los hipopótamos de la muerte y darles un espacio de conservación, mientras otros advierten que la operación podría ser un esfuerzo costoso que no resuelve el problema ecológico ni el impacto social en las comunidades del Magdalena Medio.
En resumen, lo que se ha avanzado hasta ahora es que Colombia ya dio el paso diplomático y técnico de consultar a la India sobre la viabilidad del traslado, pero el proceso sigue en fase de evaluación y depende de una decisión bilateral, de garantías sanitarias y de un análisis serio sobre si mover a estos animales es realmente la mejor salida frente a una problemática que, por ahora, el país enfrenta con la combinación de eutanasia y exploración de alternativas de reubicación.







