En un logro que ilusiona al sector educativo, Bucaramanga reporta una notable disminución en la deserción escolar durante el primer trimestre de 2026, gracias a un esfuerzo conjunto de la Alcaldía y la Secretaría de Educación que prioriza el bienestar de miles de estudiantes. La tasa intra-anual en instituciones oficiales, que escaló al 6,4% en 2022 por el impacto de la pobreza, inestabilidad familiar y falta de transporte, ha bajado progresivamente al 4,9% en 2023 y 4,5% en 2025, posicionando a la ciudad como referente en el Área Metropolitana.
Este avance se evidencia en el Primer Informe de Gestión de la Secretaría de Educación, presentado ante el Concejo Municipal, donde se destaca una ejecución presupuestal del 32% por $172 mil millones invertidos en programas clave como el PAE (Programa de Alimentación Escolar) y el transporte estudiantil gratuito, que han retenido a cientos de niños en las aulas. La meta es ambiciosa: reducir la deserción en primaria del actual 4,24% al 4%, mientras se mejora el desempeño en pruebas Saber, consolidando a Bucaramanga como líder regional.
Sin embargo, persisten desafíos como el embarazo adolescente, la violencia intrafamiliar y los costos indirectos de uniformes en hogares vulnerables, según datos históricos del Ministerio de Educación Nacional y reportes locales, que subrayan la necesidad de fortalecer la infraestructura rural y el apoyo psicosocial. La Alcaldía celebra estos resultados como fruto de políticas focalizadas en bilingüismo y nutrición, invitando a la comunidad a sumarse para que ningún niño abandone sus estudios, en un contexto donde el Área Metropolitana aún lidia con tasas más altas en municipios vecinos. Con estas medidas, Bucaramanga no solo pasa el año educativo «raspando», sino que avanza hacia un futuro de equidad y oportunidades para todos.








