En su último intento legislativo del año, la reforma a la salud impulsada por el Gobierno Nacional fue archivada este martes 16 de diciembre por la Comisión Séptima del Senado. Con ocho votos a favor del archivo y cinco en contra, la iniciativa quedó sin posibilidad de avanzar en el Congreso, marcando su segundo hundimiento tras el ocurrido en abril de 2024.
La votación se dio en medio de una sesión tensa, con dificultades técnicas y fuertes enfrentamientos entre oficialismo y oposición. La senadora Ana Paola Agudelo (MIRA) se marginó del debate, lo que dejó a 13 senadores habilitados para votar.
Argumentos para el archivo
Los congresistas que respaldaron el archivo señalaron falta de concertación, riesgos para la sostenibilidad financiera del sistema y concentración excesiva de funciones en el Ministerio de Salud. También cuestionaron la viabilidad técnica de la propuesta y la ausencia de consensos con actores clave del sector salud.
Reacción del Gobierno
El presidente Gustavo Petro y su gabinete expresaron su rechazo a la decisión. El ministro del Interior, Armando Benedetti, denunció que se trató de una maniobra política para impedir que la reforma fuera debatida en plenaria: “Esperaron hasta el último día para hundir la reforma a la salud y así no poder revivirla en plenaria como hicimos con la laboral. Han jugado con la salud de los colombianos de una forma cochina y barata”, escribió en su cuenta de X.
El presidente Petro, por su parte, había advertido un día antes que “muchas empresas guardan en sus bodegas las medicinas que necesitan las y los colombianos y no se las entregan a la gente buscando que no se reforme la salud”, sugiriendo presiones de actores privados para frenar el proyecto.
¿Y ahora qué?
Con este archivo, la reforma queda sin efectos y no podrá ser discutida nuevamente en esta legislatura. Aunque algunos sectores del Gobierno han planteado la posibilidad de insistir en una nueva versión, el revés representa una de las derrotas más significativas para la agenda social del Ejecutivo.
Este nuevo hundimiento reabre el debate sobre la necesidad de una reforma estructural al sistema de salud colombiano, pero también sobre los mecanismos de concertación política y la capacidad del Gobierno para construir mayorías en el Congreso.








