La ofensiva contra el crimen no da tregua. En desarrollo del Plan Cazador, la Policía Metropolitana de Bucaramanga presentó un contundente balance operativo que refleja su presión constante sobre las estructuras delincuenciales en Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta y Girón.
Durante los últimos días, se lograron 120 capturas, de las cuales 23 fueron por orden judicial, gracias al trabajo articulado entre las especialidades policiales, patrullas de vigilancia y la información oportuna de la ciudadanía.
Entre los resultados más destacados se encuentran:
• 14 capturas por hurto en distintas modalidades.
• Recuperación de 9 motocicletas y 2 vehículos con inconsistencias en sus guarismos.
• Capturas por receptación, daño en bien ajeno, fuga de presos y delitos sexuales.
En los planes de registro, control y verificación, se incautaron 13 armas de fuego (pistolas, revólveres, escopetas y artesanales) y más de 200 cartuchos de diversos calibres, utilizados por delincuentes para cometer actos violentos. Por estos hechos fueron capturadas 11 personas en flagrancia.
Además, se logró la incautación de fauna silvestre, incluyendo reptiles, aves y mamíferos, evitando su comercialización ilegal y protegiendo el patrimonio ambiental de la región.
La Policía Metropolitana reafirma su compromiso de seguir desarrollando operaciones focalizadas para desarticular redes criminales, reducir los delitos que afectan la seguridad ciudadana y garantizar la convivencia en el área metropolitana.
El llamado a la comunidad es claro: denunciar salva vidas. Las líneas 123 y 3143587212 están abiertas para reportar cualquier hecho delictivo. Porque juntos, como dice el lema institucional, somos seguros, cercanos y presentes.
Con estos resultados, la Policía Metropolitana de Bucaramanga reafirma que no solo está presente en las calles, sino también en la confianza de la ciudadanía. Cada captura, cada arma incautada y cada vehículo recuperado son evidencia de una estrategia que combina inteligencia operativa con cercanía comunitaria. La invitación sigue abierta: denunciar es el primer paso para construir entornos seguros. Porque cuando la comunidad y la institución caminan juntas, el crimen no tiene dónde esconderse.








