Bucaramanga, octubre de 2025. En medio de una creciente tensión política, el exalcalde Jaime Andrés Beltrán Martínez confirmó su intención de participar como candidato en las elecciones atípicas que se celebrarán en diciembre, tras la anulación de su mandato por doble militancia. La decisión, que ha generado un intenso debate jurídico y ciudadano, podría marcar un nuevo capítulo de inestabilidad institucional en la capital santandereana.
“No fuimos ni inhabilitados ni sancionados. La anulación nos deja listos, en un escenario abierto, para lo que se viene en las próximas elecciones. Se trata de un proyecto por el que la gente votó por cuatro años”, declaró Beltrán en un reciente pronunciamiento público.
Sin embargo, expertos en derecho electoral advierten que su postulación podría estar viciada. Según el abogado Gerardo Martínez, la jurisprudencia vigente prohíbe la reelección inmediata de quien haya ejercido autoridad administrativa, política y presupuestal en el mismo periodo y jurisdicción, incluso si su elección fue anulada.
Jurisprudencia del Consejo de Estado: ¿puede un exalcalde anulado volver a postularse?
La Sección Quinta del Consejo de Estado ha sido clara en múltiples fallos: la nulidad electoral no equivale a una “borradura” del ejercicio del cargo. Aunque la elección se anule, si el funcionario ejerció funciones, firmó contratos o tomó decisiones administrativas, se configura la causal de inhabilidad para una nueva postulación inmediata.
Además, la Ley 1475 de 2011 y el artículo 127 de la Constitución han sido interpretados de forma estricta en cuanto a la doble militancia, especialmente cuando el candidato recibe apoyo de partidos distintos al que lo avaló oficialmente.
Casos similares en Colombia: Girón, Duitama, Oiba y más
La situación de Beltrán no es aislada. En los últimos años, al menos 15 municipios han enfrentado nulidades por doble militancia, entre ellos:
• Girón (Santander): En 2020, el Consejo de Estado anuló la elección de Carlos Román Ochoa. En las elecciones atípicas, Yulia Rodríguez fue elegida, pero el proceso estuvo marcado por tutelas cruzadas y una profunda inestabilidad institucional.
• Duitama (Boyacá): En cinco años, seis alcaldes han pasado por el cargo. La nulidad de José Luis Bohórquez por doble militancia generó parálisis administrativa y frustración ciudadana.
• Oiba (Santander): El alcalde cuya elección fue anulada logró reelegirse en elecciones atípicas, abriendo un precedente polémico que hoy es citado por los asesores de Beltrán.
• Puerto Guzmán (Putumayo), La Jagua del Pilar (La Guajira), Inzá (Cauca): También han enfrentado elecciones atípicas por nulidades similares, con consecuencias como pérdida de continuidad en planes de desarrollo y desgaste institucional.
Consecuencias: ¿una Bucaramanga en vilo?
La repetición de elecciones en Bucaramanga podría implicar:
• Cuatro alcaldes en menos de un año.
• Demoras en la ejecución del Plan de Desarrollo.
• Pérdida de confianza empresarial y ciudadana.
• Costos adicionales para el Estado, estimados en más de 40.000 millones de pesos a nivel nacional por elecciones atípicas.








