El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar advierte sobre las graves consecuencias del uso de pólvora y entrega orientaciones clave para padres, cuidadores y adultos en estado de embriaguez.
A través de un boletín oficial, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) reiteró su llamado a proteger a niñas, niños y adolescentes frente a los riesgos del uso de pólvora durante las celebraciones decembrinas. La entidad alertó sobre el aumento de casos de quemaduras, muchas de ellas con consecuencias irreversibles, y recordó que la Ley 670 de 2001 prohíbe expresamente la manipulación de pólvora por parte de menores de edad.
El ICBF también compartió una serie de recomendaciones para actuar de manera inmediata y adecuada en caso de que un menor resulte lesionado:
• Alejar al menor de la fuente que causó la lesión.
• No aplicar remedios caseros, ya que podrían empeorar la herida.
• Cubrir la zona afectada con un lienzo limpio y húmedo si la quemadura es extensa.
• Trasladar al menor de inmediato a un centro de salud.
• Reportar el caso a las líneas oficiales para activar las rutas de protección.
El ICBF recordó que cuenta con una guía técnica y jurídica para la atención integral de niñas, niños y adolescentes afectados por pólvora, la cual establece los pasos que deben seguir las autoridades administrativas, las Defensorías y Comisarías de Familia para garantizar la protección de los derechos vulnerados.
“Proteger a la niñez es una responsabilidad compartida. Ninguna celebración justifica poner en riesgo la vida de nuestros hijos e hijas”, enfatizó la entidad.
En el departamento de Santander, donde históricamente se han registrado casos de lesiones por pólvora durante las festividades decembrinas, el ICBF hace un llamado urgente a padres, madres, cuidadores y autoridades locales para reforzar las medidas de prevención y protección. Municipios como Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta activarán sus Puestos de Mando Unificado (PMU) en articulación con el sector salud, la Policía Nacional y las redes comunitarias, con el fin de garantizar una respuesta oportuna ante cualquier emergencia, verificar el cumplimiento de la ley y fortalecer la pedagogía territorial. La protección de la niñez santandereana exige vigilancia activa, denuncia ciudadana y compromiso colectivo para evitar tragedias que pueden prevenirse.








