El Mirador del Embalse de Tona todavía estaba bajo el silencio de la noche cuando dos hombres fueron encontrados muertos a poca distancia uno del otro. El lugar, ubicado en la zona rural de Bucaramanga, quedó acordonado mientras las autoridades adelantaban las primeras diligencias para establecer qué había ocurrido.
La alerta llegó a la central de comunicaciones hacia las 12:20 de la madrugada de este miércoles 7 de octubre, a través de la red de apoyo. Hasta el sector se desplazaron unidades del Grupo de Operaciones Especiales, Policía, Sijín y personal del CTI de la Fiscalía.
De acuerdo con la información conocida sobre el caso, los cuerpos habrían sido descubiertos inicialmente durante una ronda de vigilancia en el sector. La diferencia entre el momento del posible hallazgo y la hora en que fue recibida la alerta deberá ser precisada por las autoridades.
Uno de los fallecidos fue identificado como Miguel Ángel Henao Rueda, de 18 años y nacido en Girón, Santander. El segundo hombre permanecía sin identificar en los primeros reportes y fue registrado como NN mientras avanzaban las labores de identificación.
La escena deja varias incógnitas sobre lo sucedido antes del hallazgo. No se ha establecido si los dos hombres llegaron juntos, quién los acompañaba, cuánto tiempo permanecieron en el sector ni si se desplazaron hasta allí en algún vehículo. Tampoco está claro si el ataque ocurrió exactamente en el lugar donde fueron encontrados o si los cuerpos fueron trasladados.
La identidad del segundo fallecido también permanece como una pieza pendiente. Conocer quién era permitirá precisar sus movimientos antes del homicidio y establecer qué relación, si alguna, tenía con Henao Rueda.
Sobre el joven de 18 años también aparecen varias anotaciones judiciales correspondientes a hechos registrados entre 2023 y 2025, entre ellas referencias a intimidación con arma de fuego, lesiones personales, hurto, lesiones culposas y homicidio agravado.
Estos registros no equivalen por sí mismos a condenas ni permiten atribuirles una relación con el crimen. Cualquier vínculo entre esos antecedentes y el doble homicidio deberá ser establecido con evidencias dentro del proceso.
Por ahora, no se ha determinado públicamente quiénes participaron en el ataque ni cuál fue el motivo. Las autoridades continúan con la verificación de las grabaciones disponibles, la identificación de la segunda víctima y el análisis de los elementos recogidos en la escena.
Las autoridades concentran las pesquisas en identificar al segundo fallecido y reconstruir las horas previas al crimen para determinar qué ocurrió en el Mirador y quiénes estuvieron allí antes del doble homicidio.








