En la madrugada de este jueves, un ataque armado contra la estación de Policía del municipio de Río de Oro, en el sur del Cesar, dejó como saldo la muerte de dos uniformados. Las víctimas fueron identificadas como el patrullero José Daniel Pedraza González y el subintendente Herney Ospina Lasso, quienes fueron alcanzados por disparos mientras realizaban labores de verificación de antecedentes en las inmediaciones de la estación.
Según reportes preliminares, los agresores se movilizaban en motocicletas y utilizaron armas de largo alcance para perpetrar el ataque. Los uniformados heridos fueron trasladados de urgencia al Hospital Regional Emiro Quintero Cañizares, en Ocaña, Norte de Santander, donde lamentablemente fallecieron debido a la gravedad de sus heridas.
El secretario de Gobierno de Ocaña, Freddy Arengas Romero, confirmó que se activó un plan candado en la zona para evitar la fuga de los responsables, mientras que el alcalde de Río de Oro, Arnaldo Osorio, denunció la presencia de drones presuntamente operados por grupos armados ilegales en días previos al atentado.
El director general de la Policía Nacional, mayor general Carlos Fernando Triana, rechazó con contundencia el crimen y expresó su solidaridad con las familias de los patrulleros. “Acciones demenciales como esta nos ratifican que tenemos que arreciar la ofensiva contra el multicrimen y el delito para liberar a nuestra patria de estas organizaciones que tanto daño le hacen”, afirmó el alto oficial.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer los hechos y dar con el paradero de los responsables. En la región se mantiene una fuerte presencia de grupos armados ilegales, entre ellos el ELN, lo que ha generado preocupación entre las comunidades locales.








