En un acto contundente para devolverle la tranquilidad a los piedecuestanos, las autoridades intensificaron operativos de vigilancia y reforzaron los frentes de seguridad en zonas estratégicas del municipio, tras el asesinato del comerciante Emiro Díaz Rincón, de 78 años, ocurrido la semana pasada en su propio negocio, presuntamente por negarse a pagar una extorsión.
El alcalde de Piedecuesta, Óscar Santos Galvis, ofreció una recompensa de 20 millones de pesos por información que conduzca a la captura de los responsables del crimen. “Necesitamos la colaboración ciudadana. ¡Vamos a capturarlos!”, expresó el mandatario al convocar a la comunidad a romper el silencio y unirse con las autoridades para frenar la violencia.
El comercio del municipio enfrenta una preocupante ola de extorsiones. Grupos delincuenciales exigen fuertes sumas de dinero, y quienes se niegan, como en el caso de Don Emiro, corren peligro.
El coronel Diego Pinzón, comandante operativo de la Policía Metropolitana, hizo un llamado enérgico a los comerciantes: “Cada denuncia es vital. Si actuamos juntos y a tiempo, podemos evitar tragedias como la de Don Emiro”.
Desde la Gobernación de Santander, el secretario del Interior, mayor general (r) Óscar Hernández, indicó que se han activado estrategias conjuntas con el municipio: “Tenemos la Mesa Gubernamental de Seguridad y el Consejo Metropolitano, desde donde impulsamos acciones puntuales para frenar la criminalidad en Piedecuesta”.








