Bucaramanga volvió a conmoverse por un caso de crueldad animal que tuvo un desenlace judicial. La Policía Nacional capturó al presunto responsable de la muerte de Kira, la perrita cuyo caso generó rechazo ciudadano y abrió una investigación por maltrato animal.
Los resultados de la necropsia fueron determinantes: el animal murió por múltiples traumatismos severos, fracturas, hemorragias y laceraciones ocasionadas por golpes reiterados. El informe, además, descartó de manera concluyente la hipótesis de un envenenamiento, al no encontrar señales de sustancias tóxicas en el cuerpo del animal.
De acuerdo con las autoridades, la captura fue posible gracias al trabajo conjunto entre la Policía, la Fiscalía, la Alcaldía de Bucaramanga y las denuncias de cientos de ciudadanos que siguieron de cerca el caso. El presunto agresor tendrá que responder ante la justicia por el delito de maltrato animal.
La administración municipal insistió en que en Bucaramanga “todas las vidas importan” y reiteró su llamado a denunciar cualquier acto de violencia contra los animales.









