Las micro, pequeñas y medianas empresas de Santander, que representan el 99,5% del tejido empresarial y son las principales generadoras de empleo en el departamento, enfrentan un panorama incierto tras la aprobación de la reforma laboral. Así lo advirtió Rodolfo Correa, presidente nacional de Acopi, en entrevista con Portafolio, donde expuso los efectos económicos que podrían golpear con fuerza a este sector clave de la economía regional.
Correa señaló que los cambios en la jornada laboral, los recargos nocturnos y dominicales, y la transformación del contrato de aprendizaje en contrato laboral, incrementarán significativamente los costos de nómina para las mipymes. En Santander, donde sectores como el comercio, los servicios y la actividad nocturna son predominantes, el impacto podría ser aún mayor.
“El Gobierno nos está tratando como enemigos y nosotros somos la base de la economía popular de Colombia”, afirmó Correa.
Cifras que preocupan
• Recargos nocturnos: Para una empresa con 100 empleados, pagar recargos a 20 colaboradores implicaría 25 millones de pesos adicionales al año.
• Dominicales y festivos: Si se aplican a 10 trabajadores, el costo anual subiría en casi 20 millones de pesos.
• Contrato de aprendizaje: El paso de contrato formativo a laboral podría representar más de 110 millones de pesos al año para una pequeña empresa con tres aprendices.
En total, una pyme promedio asumiría un incremento de 157 millones de pesos anuales, mientras que una microempresa enfrentaría un aumento cercano a los 23 millones. “Es como pagar cinco trabajadores más sin tenerlos”, advirtió el dirigente gremial.
Riesgos para el empleo y la sostenibilidad
Correa alertó sobre cuatro consecuencias inmediatas:
1. Cierre de empresas incapaces de asumir los nuevos costos.
2. Terminación de contratos laborales existentes.
3. Desincentivo para vincular aprendices, afectando la formación técnica.
4. Incremento de la informalidad y el desempleo, especialmente en regiones como Santander.
El presidente de Acopi lamentó que no se haya aprobado un régimen especial para las microempresas, ni se haya abierto un espacio real de concertación. “Esperábamos una transición gradual y un modelo de tratamiento diferencial. No ocurrió”, dijo.
¿Y ahora qué?
Con el segundo semestre de 2025 en marcha, el gremio empresarial se declara en crisis. “Estos tres años de gobierno Petro han sido los del mayor olvido y desfinanciación. Hacer empresa en Colombia es casi un milagro”, concluyó Correa.








