El dolor se instaló en Santander. Una avalancha repentina en la quebrada La Oroco se llevó la vida de cinco personas, incluidos un niño y dos educadores que compartían hogar y vocación. El hecho ocurrió en la vía que conecta Galán con El Palmar, y ha sacudido a la comunidad, que exige acciones concretas para prevenir nuevas tragedias.
El gobernador de Santander, mayor general (r) Juvenal Díaz Mateus, se desplazó hasta Galán para acompañar a las familias en sus exequias. Desde allí, elevó un llamado urgente al presidente Gustavo Petro para que ordene el giro de los $1,9 billones prometidos a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
“Presidente, gire por Dios los $1,9 billones que prometió para UNGRD. Como este punto crítico hay cientos en el departamento de Santander y miles en Colombia que solo se pueden atender con los recursos de ese 1,9 billones de pesos”, expresó el mandatario, visiblemente conmovido.
Díaz Mateus advirtió que, ante la falta de recursos, el gobierno departamental se verá obligado a redireccionar fondos de otros rubros para atender las demandas urgentes de las comunidades. Su llamado se suma al de líderes locales, quienes insisten en la necesidad de obras prioritarias en fuentes hídricas y vías rurales para evitar nuevas tragedias.
“Entendemos su viaje a Japón, a Francia, a Italia, a Brasil, sus preocupaciones por Gaza, pero acá hay un pueblo que requiere que ordene que esa plata se gire de inmediato. Eso va a salvar vidas en Santander y en Colombia”, agregó el gobernador en declaraciones recogidas por Caracol Radio Bucaramanga.
La tragedia en El Palmar no solo deja dolor, sino también una advertencia: la prevención salva vidas. Mientras las familias lloran a sus seres queridos, el llamado del gobernador resuena como una súplica colectiva. La memoria de quienes murieron debe convertirse en acción, en obras que reparen y protejan, para que el país no siga aprendiendo a través del duelo.








