Después de varias semanas marcadas por las lluvias, los habitantes de Bucaramanga y su área metropolitana volvieron a sentir el aumento de las temperaturas durante los últimos días. Aunque para muchos el cambio ha sido repentino, los expertos aseguran que responde a una combinación de factores climáticos que ya habían sido advertidos por las autoridades meteorológicas.
De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), Colombia comenzó a registrar durante mayo el desarrollo de condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, un comportamiento climático que favorece la disminución de las lluvias y el incremento de las temperaturas, especialmente en la región Andina, donde se encuentra Santander.
El más reciente informe de predicción climática del IDEAM señala que para julio se esperan precipitaciones por debajo de los promedios históricos en gran parte de la región Andina, junto con anomalías positivas en la temperatura del aire, es decir, valores superiores a los habituales para esta época del año. Además, el organismo advierte que existe una probabilidad del 99 % de que las condiciones de El Niño continúen durante el segundo semestre de 2026 e, incluso, se fortalezcan hacia finales del año.
Los especialistas explican que el calor también se intensifica porque, tras varios días de lluvias, disminuye la nubosidad y aumenta la radiación solar que llega a la superficie. Esto permite que el suelo, el concreto y el asfalto absorban más calor durante el día y lo liberen lentamente, generando una mayor sensación térmica, especialmente durante las tardes y primeras horas de la noche.
En Bucaramanga este fenómeno suele sentirse con mayor intensidad debido a las características geográficas de la ciudad y al denominado efecto de «isla de calor urbana», producido por la concentración de edificaciones y superficies pavimentadas que retienen la energía solar.
Las autoridades ambientales ya habían advertido sobre este panorama. La Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB) alertó a los municipios bajo su jurisdicción sobre el aumento de las temperaturas, el mayor riesgo de incendios forestales y la posible disminución en la disponibilidad de agua durante los próximos meses, por lo que pidió activar medidas preventivas frente a la temporada seca.
Aunque el calor ha generado numerosas reacciones entre los ciudadanos en redes sociales, el IDEAM aclara que estas condiciones hacen parte del comportamiento esperado para esta época del año y podrían prolongarse durante las próximas semanas, con días más secos, mayor radiación solar y temperaturas superiores al promedio histórico en Santander.
Frente a este panorama, las autoridades recomiendan mantener una adecuada hidratación, evitar la exposición prolongada al sol entre las 10:00 de la mañana y las 3:00 de la tarde, utilizar protector solar, vestir ropa ligera y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Asimismo, insisten en evitar las quemas y hacer un uso responsable del agua para reducir los riesgos asociados a la temporada seca.







