A las 7:20 a.m. del lunes 29 de septiembre, un desprendimiento masivo de tierra sacudió el municipio de Aratoca, provocando el colapso súbito del cerro El Picacho, ícono natural y espiritual del departamento de Santander. El evento destruyó por completo el sector conocido como Las Cruces, sitio de peregrinación y mirador turístico que ofrecía vistas privilegiadas del Cañón del Chicamocha.
Videos grabados por habitantes muestran el momento en que la cima de la montaña se desploma, generando una nube de polvo y un movimiento en masa que arrastró rocas y tierra por la ladera. Las autoridades locales, incluyendo el Cuerpo de Bomberos de Aratoca y la Defensa Civil, acordonaron la zona ante el riesgo de nuevos deslizamientos. “El terreno quedó inestable. No es apto para caminatas ni visitas turísticas”, advirtió Benjamín Muñoz, comandante de bomberos.
Aunque no se reportan víctimas ni daños a viviendas, el impacto emocional y patrimonial es profundo. El Picacho, promovido por la Alcaldía como atractivo de visita obligada, era también punto de encuentro de feligreses durante Semana Santa. “Se llevó dos cruces del camino. Ya había señales de agrietamiento y desprendimiento de rocas en semanas anteriores”, indicó Pedro Conde, vocero de la Defensa Civil.
La emergencia ocurre a 40 minutos de la vía nacional entre Bucaramanga y Bogotá, y pone en alerta a comunidades campesinas que habitan en las cercanías. Las autoridades continúan evaluando los daños y monitoreando el terreno.








