Las primeras obras de emergencia para atender la afectación en la vía Bucaramanga–Bogotá ya están en marcha. El Instituto Nacional de Vías (Invías) inició las labores de mitigación en el sector impactado por la creciente del río Chicamocha, una situación que ha generado restricciones de movilidad y preocupación entre transportadores, viajeros y comerciantes de la región.
La emergencia se presenta en un tramo ubicado después del peaje Los Curos, donde la fuerza del afluente provocó una pérdida parcial de la banca y puso en riesgo la estabilidad de la carretera. Ante este panorama, la entidad desplazó maquinaria amarilla y personal técnico para ejecutar las primeras intervenciones que buscan evitar que los daños continúen avanzando.
Según informó Invías, los trabajos se concentran inicialmente en la construcción de estructuras de protección y labores encaminadas a controlar la erosión generada por el río. Estas acciones pretenden estabilizar el terreno y proteger la base del talud mientras se desarrollan los estudios que permitan definir una solución definitiva para el corredor vial.
Aunque el inicio de las obras representa un avance importante para enfrentar la emergencia, las autoridades aclararon que se trata de intervenciones de mitigación y estabilización. La recuperación definitiva de la vía dependerá de los análisis técnicos y de las decisiones que se adopten en las próximas semanas para garantizar una solución de largo plazo.
Gremio de ingenieros pide acelerar la respuesta
Paralelamente, la Sociedad Santandereana de Ingenieros manifestó su preocupación por la situación y solicitó al Gobierno Nacional declarar la urgencia manifiesta para agilizar la contratación de las obras que requiere este importante corredor vial.
El gremio considera que las intervenciones iniciales son necesarias, pero advierte que se deben tomar medidas más rápidas para evitar que nuevas crecientes del río Chicamocha continúen afectando la infraestructura. Los expertos también insisten en la necesidad de ejecutar obras de protección sobre el cauce del afluente para reducir el riesgo de futuras erosiones.
Impacto en la movilidad y la economía
La vía Bucaramanga–Bogotá es uno de los corredores más importantes para el transporte de pasajeros y mercancías entre Santander y el centro del país. Por esta razón, las restricciones implementadas tras la emergencia han generado efectos en diferentes sectores económicos, especialmente entre transportadores y comerciantes ubicados a lo largo del trayecto.
Mientras avanzan las labores de mitigación, las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la zona y continúan aplicando restricciones para algunos vehículos de carga pesada. Los usuarios que planean desplazarse por este corredor deben consultar el estado de la vía antes de iniciar su recorrido.
Por ahora, no existe una fecha oficial para la recuperación total del tramo afectado. Sin embargo, el inicio de las obras de emergencia marca el primer paso para contener la situación y avanzar hacia una solución que permita restablecer plenamente la movilidad entre Bucaramanga y Bogotá.








