El reciente nombramiento de Adith Rafael Romero Polanco como director de la Unidad para las Víctimas ha generado una ola de críticas en distintos sectores, debido a cuestionamientos sobre su idoneidad para el cargo. La publicación de su hoja de vida por parte del Gobierno Nacional ha avivado el debate en redes sociales y medios de comunicación, donde se han expresado dudas sobre su experiencia y formación académica.
Romero Polanco, oriundo de Barrancabermeja, cuenta con una trayectoria laboral que incluye su desempeño como escolta entre 2002 y 2018, además de haber trabajado como asesor en seguridad y salud entre 2016 y 2017, especialista jefe en la Alcaldía de Barrancabermeja entre 2021 y 2023, y jefe de oficina en el Instituto Universitario de la Paz de Santander desde mayo de 2024. Aunque posee títulos académicos en ingeniería industrial, una especialización en salud ocupacional y una maestría en administración de organizaciones, su experiencia profesional no parece estar directamente relacionada con la atención a víctimas del conflicto armado.
La Unidad para las Víctimas es una entidad clave en Colombia, encargada de coordinar y ejecutar políticas de atención, asistencia y reparación integral a las personas afectadas por el conflicto armado. En un contexto de crisis humanitaria, con alertas de desplazamiento forzado y limitaciones presupuestarias, la elección de Romero Polanco ha sido cuestionada por diversos sectores.
Desde la Fundación Paz y Reconciliación, su subdirectora Laura Bonilla expresó su preocupación por la falta de experiencia del nuevo director en el sector, sugiriendo que la designación podría responder a intereses políticos o al pago de cuotas burocráticas. Bonilla advirtió que esta decisión podría afectar la atención a las víctimas, especialmente en regiones como Catatumbo, donde las comunidades desplazadas enfrentan graves dificultades para acceder a la ayuda de emergencia.
La reciente designación de Gloria Cuartas Montoya como directora general encargada de la Unidad para las Víctimas marcó un momento clave para los más de 9 millones de víctimas en Colombia. Su trayectoria como defensora de derechos humanos y promotora de la paz refuerza la importancia de la justicia transicional, un enfoque integral que busca garantizar la verdad, la reparación y la justicia para quienes han sufrido violaciones masivas de derechos humanos. Bajo su liderazgo, se espera que la Unidad fortalezca mecanismos judiciales y no judiciales, promoviendo la búsqueda de la verdad histórica, la administración de justicia y la reparación de los daños sufridos. La implementación de la Ley 1448 será fundamental en este proceso, asegurando que las víctimas reciban atención integral y que su dignidad sea reconocida en el camino hacia la reconciliación. Con el nombramiento de Romero Polanco, se retrocede en puntos claves de respuesta a las victimas del conflicto armado en Colombia.
El debate sobre la idoneidad de Romero Polanco continúa en redes sociales y medios de comunicación, mientras se espera una respuesta oficial del Gobierno sobre los criterios de selección para este cargo estratégico.








