La Secretaría de Salud de Bucaramanga ordenó el cierre inmediato de cuatro pabellones de la cárcel Modelo, tras confirmar condiciones insalubres que comprometen la salud de más de 1.800 personas privadas de la libertad. El colapso de redes sanitarias, el desbordamiento de aguas residuales y la ausencia de baterías sanitarias han convertido el penal en un foco de riesgo epidemiológico.
Infraestructura colapsada y derechos vulnerados
Durante una inspección conjunta entre la Secretaría de Salud, el Cuerpo de Bomberos y la Oficina de Gestión del Riesgo, se evidenció el deterioro crítico de una infraestructura penitenciaria que supera los 60 años de antigüedad. Las cañerías están obstruidas, los baños son insuficientes y las aguas negras se filtran en zonas comunes, impidiendo condiciones mínimas de salubridad.
La medida afecta los pabellones 2, 3, 4 y 6, y se suma a una restricción previa del 10 de julio que limitaba el ingreso de nuevos internos a los pabellones 3 y 4. Ante el incumplimiento de las mejoras exigidas, la decisión se amplía, dejando a la cárcel sin capacidad operativa para recibir más reclusos.
Cifras que agravan la crisis
Según la secretaria de Salud, Claudia Amaya, el penal fue diseñado para albergar a 1.247 personas, pero actualmente supera los 2.200 internos. Solo en los pabellones clausurados permanecen 1.872 reclusos, lo que representa una sobreocupación de casi el doble de su capacidad.
“La situación es insostenible. No se trata solo de infraestructura, sino de una violación sistemática a los derechos humanos”, afirmó Amaya.
¿Qué sigue?
El director del establecimiento penitenciario ya fue notificado y deberá informar a la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), entidad responsable del mantenimiento de las cárceles. Además, se convocó una mesa de trabajo urgente con participación del Inpec, la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo, la Personería, la Policía y el Ejército, para exigir un plan de contingencia que permita adecuar las instalaciones.
Hacinamiento también en estaciones de Policía
La crisis no se limita al penal. Las estaciones de Policía de Bucaramanga también enfrentan niveles alarmantes de hacinamiento. En celdas diseñadas para 15 personas, hoy se encuentran más de 100 detenidos, situación que ha derivado en motines y protestas de familiares en las últimas semanas.








