El Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó por unanimidad la personería jurídica del Pacto Histórico como partido político, consolidando así una nueva fuerza electoral de cara a los comicios de 2026. Sin embargo, la decisión excluyó a Colombia Humana, el movimiento fundado por el presidente Gustavo Petro, lo que ha generado tensiones internas y cuestionamientos jurídicos.
La exclusión se fundamenta en un incumplimiento estatutario durante la asamblea de Colombia Humana que buscaba avalar su integración al nuevo partido. Según el CNE, el quórum requerido —dos terceras partes de los afiliados, es decir, más de 76.000 personas— no fue alcanzado, ya que solo participaron 1.280 delegados.
Con esta decisión, el Pacto Histórico queda conformado oficialmente por la Unión Patriótica, el Polo Democrático Alternativo y el Partido Comunista Colombiano. Colombia Humana, junto con Progresistas y Minga Indígena, deberá operar por fuera de esta estructura, lo que complica la estrategia electoral del petrismo y podría fragmentar el voto progresista.
Desde Colombia Humana, la senadora Gloria Flórez calificó la medida como una “afrenta política” y anunció acciones jurídicas para revertir la decisión. “Pretender que una asamblea reúna a más de 76.000 personas es inviable. La ley reconoce a los delegados como órgano legítimo de decisión”, afirmó.
La resolución también impone condiciones al nuevo partido: deberá resolver antes del 8 de noviembre todos los procesos sancionatorios vigentes contra las colectividades que lo integran. De lo contrario, su participación en las elecciones podría verse limitada.
Este giro en el tablero político colombiano deja al presidente Petro en una encrucijada: su movimiento queda fuera del partido que él mismo ayudó a construir, y ahora deberá decidir si compite con lista propia o busca una fórmula de unidad que evite la dispersión del voto.








