La violencia volvió a sacudir al municipio de Tibú en las últimas horas, cuando un enfrentamiento armado entre guerrilleros del ELN y disidencias de las Farc dejó al menos tres personas muertas y varios heridos, según reportes preliminares de la comunidad.
El choque se produjo en el sector conocido como Club de Leones, en la vía que conecta el casco urbano con el corregimiento de Campo Dos. Testigos aseguran que hombres fuertemente armados emboscaron una camioneta en la que se movilizaba un presunto comandante del ELN, identificado como alias “Arbey”, junto con sus escoltas.
El vehículo fue incinerado durante el ataque.
La confrontación ocurrió minutos después de que el ELN levantara un retén ilegal que había mantenido en la zona durante varios días, lo que sugiere una escalada en la disputa por el control territorial en el Catatumbo, una región marcada por la presencia de economías ilícitas y rutas estratégicas para el narcotráfico.
Aunque las autoridades aún no han emitido un parte oficial sobre el número de víctimas, líderes comunitarios y defensores de derechos humanos advierten que la población civil sigue atrapada en medio del fuego cruzado. “La gente vive con miedo. Los niños, los campesinos, todos están expuestos. Urge una respuesta del Estado”, expresó Olguín Mayorga, representante de víctimas en la región.
La situación en Tibú refleja el deterioro del orden público en Norte de Santander, donde el ELN mantiene una fuerte presencia y las disidencias del Frente 33 de las Farc han intensificado sus acciones armadas. La comunidad exige medidas urgentes que garanticen su seguridad y frenen la espiral de violencia que azota al Catatumbo.








