En un operativo humanitario coordinado por la Defensoría del Pueblo, fueron liberados este viernes los nueve funcionarios de la Gobernación del Cauca que permanecían en cautiverio desde el 17 de julio, tras ser secuestrados por la columna ‘Álex Gutiérrez’ de las disidencias de las FARC, lideradas por alias Iván Mordisco.
Los trabajadores, siete mujeres y dos hombres, realizaban labores sociales en la zona rural del municipio de López de Micay, promoviendo el diálogo con juntas de acción comunal y facilitando el acceso a programas estatales. Su retención generó una ola de rechazo nacional y movilizaciones ciudadanas en Popayán bajo la consigna “¡Libérenlos ya!”.
La entrega se realizó en la costa pacífica caucana, donde se activó un protocolo especial que incluyó el repliegue temporal de la Fuerza Pública para garantizar condiciones seguras. Según reportes preliminares, los funcionarios regresaron en buen estado de salud, sin heridas visibles, y fueron trasladados a Popayán para recibir atención médica y psicológica.
Uno de los testimonios más conmovedores fue el de una funcionaria liberada, quien expresó: “Hoy estamos inmensamente agradecidos con Dios y con las oraciones de nuestras familias y de todo un pueblo. Nos respetaron los derechos”.
Aunque no se ha confirmado oficialmente si los liberados portaban mensajes directos para el Gobierno, el grupo armado había condicionado la entrega a que la Gobernación del Cauca suspendiera un contrato de aprovisionamiento militar y compartiera información sobre presuntas alianzas entre la Fuerza Pública y grupos armados ilegales. La administración departamental, sin embargo, no ha reconocido ningún acuerdo formal.
La liberación representa un alivio para las familias y una oportunidad para reflexionar sobre los riesgos que enfrentan los servidores públicos en zonas de conflicto. El gobernador Octavio Guzmán reiteró que “la institucionalidad no puede ser confundida con la guerra, ni los servidores públicos convertidos en rehenes”.








