Las fuertes precipitaciones registradas en el departamento de Santander han causado múltiples emergencias en la región. En el corregimiento uno, al norte de la ciudad, los deslizamientos de tierra han afectado la movilidad y dejado incomunicada la vía Magueyes – Santa Rita, entre otras zonas críticas.
Ante la situación, la Alcaldía de Bucaramanga, a través de la Secretaría de Infraestructura, desplegó maquinaria amarilla para atender los puntos más afectados. Según el subsecretario de infraestructura, Carlos Javier Méndez Suárez, hasta el momento se han intervenido 19 puntos críticos, donde las lluvias intensas provocaron deslizamientos de tierra y material vegetal.
«Nos encontramos en el sector, trabajando junto a la comunidad para atender cada emergencia. Las fuertes lluvias obligaron al cierre total de la vía, con 19 deslizamientos registrados», informó Méndez Suárez.
Los habitantes de las veredas Magueyes y Santa Rita han sido los más afectados por el fenómeno climático, pues las lluvias que iniciaron el viernes por la noche ocasionaron derrumbes que los dejaron completamente aislados. A pesar de la difícil situación, las intervenciones han permitido recuperar parcialmente la movilidad en algunos sectores.
«Damos gracias porque nos atendieron rápido. Teníamos todas las vías incomunicadas, pero con la llegada de la maquinaria, ya estamos trabajando en su reapertura», expresó Cristóbal Hernández, residente de la vereda Magueyes.
Entre los puntos más críticos identificados en la emergencia se encuentran la vía La Cemento, vía Magueyes, vía Santa Rita y Capilla Alta.
Además, 56 municipios de Santander permanecen en alerta roja debido a las emergencias provocadas por la temporada de lluvias, lo que mantiene activas las labores de atención y prevención por parte de las autoridades.
En Santander, 14 municipios están en alerta roja debido a las fuertes lluvias, entre ellos Capitanejo, Charalá, Chima, Contratación, Coromoro, Curití, Encino, Guadalupe, Mogotes, Onzaga, Sabana de Torres, San Joaquín, Málaga y Suaita. Además, 50 municipios están en alerta naranja y 16 en alerta amarilla, lo que refleja la magnitud de la emergencia.
La Unidad de Gestión del Riesgo de Santander (UGRD) está trabajando activamente para atender las afectaciones en la infraestructura vial. En Mogotes, por ejemplo, se declaró la calamidad pública debido al deterioro del puente Roldán, que mantiene cerrado el paso en la carretera hacia San Gil. Se evalúa la posibilidad de instalar un puente militar como solución temporal. En otros municipios, la maquinaria de la UGRD está operando para despejar vías bloqueadas por deslizamientos y crecientes de ríos.
La vía Curos-Málaga enfrenta una grave emergencia debido al desprendimiento de la banca en los kilómetros 88 y 89, en el sector El Canelo, provocado por el desbordamiento de tres quebradas tras las intensas lluvias en la región. Esta situación ha dejado incomunicados a varios municipios de la Provincia de García Rovira, afectando la movilidad y el acceso a servicios esenciales. En respuesta, el director encargado de INVIAS, Jhon Jairo González Bernal, visitó la zona y anunció un aporte de $27 mil millones a través de un CONPES, destinado a la culminación de los trabajos en este corredor vial. Mientras tanto, equipos técnicos y maquinaria amarilla trabajan en el encauzamiento de las quebradas para mitigar los daños y evitar un mayor deterioro de la vía. Las autoridades han recomendado a los conductores tomar rutas alternas, como Málaga-Chitagá-Pamplona-Bucaramanga, mientras se avanza en la recuperación del tramo afectado.








