El sorteo del Mundial 2026 se celebró el 5 de diciembre de 2025 y fue el momento en que quedaron definidos los 12 grupos de cuatro selecciones para la primera Copa del Mundo de 48 equipos. En ese marco se confirmó que Colombia integrará el Grupo K junto a Portugal, Uzbekistán y el ganador de una plaza de repechaje (FIFA PO1), un cuadro que ofrece un desafío exigente pero también una gran oportunidad para el país.
La ceremonia del sorteo se organizó como un gran espectáculo televisivo, con presencia de leyendas del fútbol, autoridades de la FIFA y delegaciones de las 48 selecciones clasificadas. En el evento se explicaron nuevamente las reglas del nuevo formato: 12 grupos de cuatro, con clasificación a dieciseisavos para los dos primeros y los ocho mejores terceros, lo que hace que cada punto cuente desde el primer partido.
El sorteo se llevó a cabo en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, en Washington D. C., un recinto emblemático de la capital estadounidense adaptado para la ocasión con un montaje especial de pantallas y escenarios temáticos del Mundial 2026. El evento marcó también el arranque simbólico del torneo que se jugará en tres países anfitriones (Estados Unidos, México y Canadá) entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026.
En el bombo, Colombia entró como selección de peso de Conmebol y terminó emparejada en el Grupo K con Portugal como cabeza de serie, Uzbekistán y el cupo pendiente del repechaje intercontinental, denominado FIFA PO1. Para la afición cafetera, el sorteo dejó una mezcla de respeto y optimismo: Portugal es una potencia europea, pero Colombia evitó a otros gigantes y tiene un grupo en el que, jugando bien, puede pelear por el primer lugar o asegurar el pasaje desde los puestos de clasificación directa.
Para Colombia, el sorteo confirmó que el debut y la gestión emocional del primer partido serán fundamentales, porque un buen resultado inicial puede encaminar la clasificación en un sistema que premia también a los mejores terceros. Además, el cruce con Portugal se perfila como una de las grandes citas del grupo, un duelo en el que la selección colombiana podrá medir de verdad su techo competitivo antes de las fases de eliminación directa.








