Una concejala de Bucaramanga enfrenta una recusación anónima que busca apartarla del debate de su propio proyecto de acuerdo 118 de 2025, dirigido a combatir la violencia política contra las mujeres, con el argumento de que se beneficiaría únicamente por ser mujer.
Daniela Torres Zárate, la única mujer en el Concejo Municipal y figura opositora, impulsa esta iniciativa que incluye acciones afirmativas para el liderazgo femenino, una ruta psicosocial para víctimas, un semillero de liderazgo y un foro municipal de conexión.
La recusación surgió a mitad de la sesión del primer debate el 21 de abril de 2026, sin cuestionamientos técnicos, lo que Torres denunció como una forma de violencia política y doble victimización por su género y posición opositora. Pese al incidente, el proyecto avanzó en su trámite inicial tras dos años de resistencias, evidenciando tensiones de género y barreras estructurales en la política bumanguesa.
El Concejo no reportó una decisión inmediata, aunque el procedimiento legal exige que la recusada responda en cinco días para que la plenaria vote sobre su validez. Este caso resalta paradojas en la lucha por la equidad en espacios dominados por hombres en Bucaramanga.








