El alcalde Cristian Portilla convocó un Consejo de Seguridad extraordinario y anunció operativos preventivos para proteger el orden público y garantizar atención humanitaria. El gobernador de Santander activará un Puesto de Mando Unificado.
Tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte del gobierno de Estados Unidos en la madrugada del 3 de enero, el alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, anunció una serie de medidas urgentes ante el riesgo de un nuevo flujo masivo de migrantes venezolanos hacia la ciudad.
Portilla convocó un Consejo de Seguridad extraordinario para articular acciones inmediatas con la Policía Metropolitana, Migración Colombia, el Ejército Nacional y organismos de socorro. “Las próximas 72 horas son vitales para mantener el orden público y prepararse para una eventual situación humanitaria”, declaró el mandatario.
Entre las primeras decisiones adoptadas se encuentra el refuerzo de la seguridad en las entradas y salidas de la ciudad, así como la activación de protocolos de atención humanitaria en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Social y organismos internacionales. Bucaramanga ya alberga a cerca de 60 mil ciudadanos venezolanos, muchos de ellos en situación de vulnerabilidad.
Por su parte, el gobernador de Santander, MG. (r) Juvenal Díaz Mateus, informó a través de su cuenta en X que el Gobierno departamental desarrolla un Puesto de Mando Unificado (PMU) para monitorear la situación y coordinar la respuesta institucional. El PMU estará integrado por autoridades civiles, militares y organismos de cooperación internacional, con el fin de anticipar y atender posibles contingencias derivadas de la operación militar en el país vecino.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a mantener la calma y a no difundir información no verificada. También reiteraron su compromiso con la defensa de los derechos humanos y la atención digna a la población migrante, en articulación con la comunidad internacional.
Fuentes oficiales confirmaron que se mantendrá vigilancia permanente en los corredores viales que conectan a Santander con la frontera, especialmente en coordinación con los departamentos de Norte de Santander, Arauca y La Guajira.








