La reciente captura de varios presuntos integrantes de bandas dedicadas al microtráfico en Piedecuesta ha desatado una disputa criminal por el control de este mercado ilegal, encendiendo las alertas de las autoridades y la comunidad.
Frente a esta amenaza, el alcalde Óscar Javier Santos Galvis, en articulación con la Policía Nacional, ha intensificado las acciones de control territorial, con presencia permanente en los sectores más vulnerables de la ciudad. El objetivo: impedir que estas estructuras criminales alteren el orden público y sigan envenenando a la niñez y la juventud piedecuestana.
Cada decomiso representa un salvavidas para cientos de menores en riesgo de caer en redes de adicción que ya han fracturado a miles de familias, especialmente en contextos de alta vulnerabilidad. Por eso, las riñas entre bandas y la imposición de fronteras invisibles serán enfrentadas con toda la contundencia institucional.
Las autoridades reiteran que esta lucha no se libra en solitario. La denuncia oportuna de la ciudadanía es clave para frenar el avance del microtráfico y proteger a quienes más lo necesitan. Las líneas de atención están abiertas para reportar cualquier actividad sospechosa y contribuir a mantener a Piedecuesta como un territorio seguro y en paz.








