Más de mil corazones vibraron al unísono en una tarde inolvidable de cine, juegos y aprendizajes compartidos. Fue una jornada de alegría y unión familiar organizada por la Fundación Semillas de Ilusión Centroabastos, un proyecto social que desde hace años siembra oportunidades donde antes solo había trabajo infantil.
Fundada y respaldada por los comerciantes de la Central de Abastos de Bucaramanga – Centroabastos S.A. –, esta iniciativa ha transformado la vida de miles de niños, niñas y adolescentes, hijos de obreros, coteros y trabajadores del sector, brindándoles formación para la vida, espacios de protección y herramientas para soñar con un futuro distinto.
Bajo la dirección de Anadelina Ortega, mujer incansable y comprometida con la niñez, la Fundación ha tejido una red de afecto, educación y dignidad que se fortalece con cada historia de superación. Su labor ha sido clave para erradicar el trabajo infantil en la zona y abrir caminos de inclusión y desarrollo humano.
Una tarde para recordar
El más reciente encuentro familiar fue una muestra viva de lo que significa construir comunidad. Niños y niñas disfrutaron de una función de cine, compartieron juegos y participaron en actividades pedagógicas que promovieron valores como la solidaridad, el respeto y la esperanza. Las familias, por su parte, encontraron un espacio para reencontrarse, abrazarse y celebrar los logros colectivos.
“Cuando las familias se unen, nacen momentos que transforman vidas”, fue el mensaje que resonó entre los asistentes, recordando que la verdadera abundancia de una central de abastos no solo está en sus productos, sino en su gente.
Este evento contó con el apoyo de la Gobernación de Santander, reafirmando la importancia de sumar esfuerzos institucionales y comunitarios para proteger los derechos de la infancia y fortalecer el tejido social.








