Según información publicada por el portal El Original desde el sur de Bolívar y confirmada por el teniente coronel Gregorio Niño Rodríguez, comandante del Batallón Selva N.º 48, dos tanquetas del Ejército Nacional fueron atacadas con artefactos explosivos lanzados desde drones (sistemas UAS) en el sector conocido como El Silencio, a solo tres kilómetros del casco urbano de Simití, en la vía hacia San Pablo.
El ataque fue atribuido al grupo armado organizado ELN. Aunque no se reportaron heridos entre los militares, dos vehículos civiles resultaron afectados y las tanquetas sufrieron daños por esquirlas. Este tipo de ofensiva representa una evolución en las tácticas del ELN, que ha venido incorporando tecnología de bajo costo para realizar ataques de difícil detección y alto impacto.
Este evento se suma a una serie de más de 300 ataques con drones registrados en Colombia en los últimos 16 meses, de los cuales el Ejército ha sido blanco en 255 ocasiones, según un informe oficial citado por El Tiempo. El uso de drones con explosivos ha dejado al menos 215 víctimas entre militares, policías y civiles, y ha sido documentado en regiones como Cauca, Nariño, Norte de Santander y ahora Bolívar.
La situación en Simití es especialmente delicada por su cercanía con zonas de tránsito estratégico y presencia histórica de grupos armados. El ataque, aunque sin víctimas fatales, reaviva las alertas sobre la seguridad de la población civil y la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta frente a esta nueva modalidad de violencia.
¿Desea que redactemos una nota informativa o una cápsula de seguridad ciudadana para alertar a las comunidades del Magdalena Medio? También puedo ayudarle a ubicar antecedentes de ataques similares en la región para contextualizar mejor el fenómeno.








