Aunque en Santander se registran en promedio entre 20 y 40 movimientos telúricos diarios debido a su ubicación en el cono sísmico del país, las autoridades locales no bajan la guardia. Ante los recientes sismos ocurridos en la región andina colombiana, el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán Martínez, anunció la activación de protocolos de máxima atención.
“Tras los sismos de la región andina colombiana, en #Bucaramanga iniciamos protocolos de máxima atención de todas las autoridades y cuerpos de socorro”, publicó el mandatario en su cuenta oficial de X.
La medida busca anticiparse a cualquier eventualidad, reconociendo que, si bien la mayoría de los temblores en la zona son de baja magnitud y pasan desapercibidos, un sismo de gran intensidad es impredecible. Por ello, las autoridades se acogen a la experiencia acumulada por Colombia en desastres naturales para reforzar la preparación y respuesta inmediata.
Los protocolos activados incluyen revisión de infraestructura crítica, coordinación interinstitucional con organismos de socorro, y campañas de información ciudadana sobre cómo actuar en caso de emergencia.
El llamado del alcalde se suma a los esfuerzos regionales por fortalecer la cultura de prevención y resiliencia en una zona históricamente sísmica. Bucaramanga, como capital del departamento, lidera estas acciones con el compromiso de proteger la vida y la tranquilidad de sus habitantes.
Como parte del compromiso con la prevención y la cultura del cuidado, el alcalde Beltrán propuso incluir testimonios de líderes comunitarios y socorristas en las próximas campañas informativas. “Ellos son la voz de la experiencia y el primer eslabón en la cadena de respuesta”, señaló. Esta iniciativa busca fortalecer la confianza ciudadana, activar redes de apoyo barrial y convertir la alerta en una oportunidad para educar, preparar y unir a Bucaramanga frente a los riesgos sísmicos. En caso de cualquier eventualidad, las autoridades hacen un llamado a la cordura, a seguir los protocolos establecidos y a evitar la difusión de información no verificada que pueda generar pánico innecesario.








