Bucaramanga, Santander. Con la restauración del monumento El Clavijero, ícono de la identidad musical de la Región Andina Colombiana, Bucaramanga dio inicio oficial a la Semana del Patrimonio 2025. La ceremonia, realizada en el Parque de los Niños, no solo celebró la recuperación de una obra emblemática, sino que también abrió un espacio de reflexión sobre el respeto ciudadano hacia los bienes culturales.
Durante el acto, historiadores, antropólogos y representantes de universidades y museos aliados dialogaron sobre el papel del patrimonio en la construcción de identidad colectiva. El Clavijero, con su forma abstracta que evoca la silueta de un instrumento de cuerda, fue creado para rendir homenaje a la tradición musical andina, profundamente arraigada en la memoria de Bucaramanga y sus alrededores.
“Bajo el liderazgo de nuestro alcalde Jaime Andrés Beltrán, seguimos restaurando e interviniendo los monumentos de la ciudad, porque Bucaramanga avanza en cultura y patrimonio. El Clavijero es un ícono de nuestra historia y hoy lo entregamos renovado para que los ciudadanos lo vivan y lo reconozcan como parte de su identidad”, señaló Diana Carolina Duarte Galindo, subtécnica del Instituto Municipal de Cultura y Turismo (IMCT).
A un costado del evento, una postal comparativa mostraba el antes y el después de El Clavijero: oxidado, cubierto de grafitis y con partes fracturadas, frente a su nueva imagen limpia, vibrante y digna. “Recuperar este monumento es recuperar nuestra memoria sonora, nuestra raíz andina. Pero también es un llamado urgente a respetar lo que nos representa”, expresó la gestora cultural Luz Marina Rueda. Por su parte, el artista plástico Julián Serrano añadió: “Cada vez que vandalizan un monumento, nos arrancan una página de nuestra historia. Necesitamos más educación patrimonial, más amor por lo nuestro.”
La Semana del Patrimonio, que se extenderá hasta el 3 de octubre, incluye 10 circuitos de promoción cultural, 9 exposiciones de arte, 16 ponencias académicas, 2 mesas técnicas y 2 publicaciones especializadas. El evento será liderado por la directora del IMCT, Laura Patiño, y contará con formato híbrido para facilitar el acceso de prensa y ciudadanía.
Un llamado al respeto por el patrimonio
Aunque la restauración de El Clavijero representa un avance en la conservación de la memoria local, también pone sobre la mesa una preocupación persistente: el irrespeto hacia los monumentos durante protestas y marchas. En los últimos años, figuras como El Clavijero han sido blanco de actos vandálicos que desdibujan su valor simbólico y afectan el tejido cultural de la ciudad.
La entrega del monumento restaurado se convierte así en una oportunidad para promover la cultura ciudadana y el civismo. Reconocer el patrimonio no solo como objeto artístico, sino como testimonio vivo de nuestra historia, implica cuidarlo, protegerlo y transmitir su significado a las nuevas generaciones.
“Los monumentos no son mudos. Hablan de quiénes somos, de lo que hemos cantado, luchado y soñado. Vandalizarlos es romper con nuestra propia memoria”, expresó uno de los académicos invitados al evento.
Con esta inauguración, Bucaramanga no solo celebra su riqueza cultural, sino que reafirma el compromiso de construir una ciudadanía más consciente, respetuosa y conectada con sus raíces.








