Las cifras de tuberculosis en Santander y Colombia son verdaderamente preocupantes. Según el Sistema Nacional de Vigilancia de Salud Pública SIVIGILA, en 2024 se registraron más de 35 mil casos de tuberculosis en el país, lo que representa un aumento del 25% en comparación con 2023.
Las preocupantes cifras la dieron a conocer este 10 de febrero Día Mundial de la Tuberculosis el Sistema Nacional de Salud, al indicar que el departamento de Santander fue el quinto más afectado con 1.391 casos en 2024, siendo Bucaramanga el municipio de mayor incidencia de tuberculosis, con 671 casos notificados. Le sigue Barrancabermeja, Floridablanca y Girón.
Lo más preocupante es que, en lo que va de 2025, Santander se ubica en el cuarto departamento más afectado, con 127 registros, de los cuales 78 son hombres y 49 son mujeres, la mayoría de los cuales viven en Bucaramanga.
Ante este panorama, tan preocupante; el médico infectólogo Jorge Iván Marín Uribe, estudiante del doctorado en Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Santander (UDES), explica por qué esta cifra es alarmante.
Uno de los principales factores que ha influido en el aumento de la tuberculosis en Colombia es la post pandemia de COVID-19. Según el médico Jorge Iván Marín Uribe, magíster en microbiología clínica y en enfermedades infecciosas, durante la crisis sanitaria, se utilizaron medicamentos inmunosupresores como la dexametasona, lo que debilitó las defensas de muchas personas y favoreció la reactivación de tuberculosis latente. Además, en ese período se redujo la vigilancia activa de la enfermedad, ya que había una de más alarma en el momento permitiendo así que pasaran desapercibidos numerosos casos.
Otro aspecto para considerar es el crecimiento de terapias inmunosupresoras para tratar enfermedades como el cáncer o las patologías autoinmunes. “Estas terapias, al disminuir las defensas del organismo, aumentan el riesgo de que la tuberculosis latente se active”, comentó Jorge Iván.
Asimismo, el experto advierte que existen factores que incrementan la posibilidad de sufrir de esta enfermedad, como el alcoholismo, el consumo de sustancias psicoactivas y la desnutrición que también juegan un papel clave en la vulnerabilidad de ciertas poblaciones, especialmente aquellas en condiciones de pobreza o exclusión social.
Retos para combatir la enfermedad
Marín considera que uno de los principales retos en la lucha contra la tuberculosis es la detección temprana de casos activos. Muchas personas con síntomas respiratorios pueden estar propagando la enfermedad sin saberlo. Por esta razón, es fundamental fortalecer la búsqueda activa de pacientes sintomáticos y mejorar los sistemas de vigilancia epidemiológica.
Además, es clave identificar casos de tuberculosis latente, es decir, personas que han estado en contacto con enfermos de tuberculosis pero que aún no han desarrollado síntomas. Estos casos también pueden activarse en el futuro si el paciente sufre una disminución de sus defensas, ya sea por una enfermedad como el cáncer o por el uso de tratamientos inmunosupresores.
A pesar de que la tuberculosis es una enfermedad tratable, existen diversas barreras que dificultan el acceso oportuno a la atención médica. En Colombia, muchas comunidades rurales y poblaciones alejadas no cuentan con acceso inmediato a servicios de salud. Por otro lado, la falta de disponibilidad de pruebas rápidas en algunas regiones también representa un obstáculo para la detección y tratamiento oportuno.
“Es fundamental continuar educando al personal de salud para que identifique casos sospechosos y realice una búsqueda activa de pacientes sintomáticos respiratorios”, aseguró Marín.
La desinformación y el estigma son barreras adicionales en la lucha contra la tuberculosis. Muchas personas desconocen que la enfermedad es curable y que, con el tratamiento adecuado, después de 15 días el paciente deja de ser contagioso.
De acuerdo con Marín Uribe, es fundamental fortalecer las campañas de prevención y educación para que la población entienda la importancia de un diagnóstico temprano. Además de combatir los mitos y estigmas asociados con la tuberculosis que permitirán que más personas busquen ayuda médica sin temor a ser discriminadas.
Es importante destacar que la tuberculosis es una enfermedad que puede ser prevenida y tratada, por lo que es fundamental que se tomen medidas para controlar su propagación y proteger la salud de la población.








