Un joven hincha del Atlético Bucaramanga perdió la vida la tarde del martes 27 de enero de 2026, tras ser atacado a puñaladas por un grupo de seguidores del Cúcuta Deportivo al finalizar el empate 2-2 en el estadio General Santander. La víctima, identificada como Camilo Rojas, de 24 años, estudiante de veterinaria en la Universidad Cooperativa de Colombia y residente en Floridablanca, fue agredida cerca de una estación de servicio en el barrio La Merced, a unos 200 metros del escenario deportivo.
Camilo Rojas fue interceptado por al menos seis hinchas de la barra brava «La Banda del Indio» del Cúcuta, quienes lo atacaron con arma cortopunzante en regiones lumbar, cervical y pecho, causándole múltiples heridas fatales. Testigos relataron que los agresores le quitaron la camiseta y posiblemente reaccionaron a tatuajes del equipo rival, lo que derivó en el homicidio en el lugar; Rojas llegó sin signos vitales al hospital Erasmo Meoz pese al traslado policial.
Los disturbios iniciaron en las tribunas durante el partido de la tercera fecha de la Liga I-2026, con riñas, lanzamiento de objetos y vandalismo a un local comercial cercano, dejando además cinco heridos por arma blanca, incluido un uniformado. La Policía Nacional, con apoyo de la UNDMO, intervino para controlar la situación, mientras se revisan cámaras de seguridad para identificar responsables.
Autoridades de Cúcuta adelantan la pesquisa, con el cuerpo de Rojas en Medicina Legal para necropsia, en un contexto de violencia recurrente en clásicos del oriente colombiano. El técnico del Bucaramanga, Leonel Álvarez, criticó los incidentes que opacaron el espectáculo deportivo.








