Habitantes de las zonas cercanas a la cárcel piden presencia militar permanente, mientras las autoridades refuerzan la seguridad e investigan las amenazas contra funcionarios del Inpec.
La situación de seguridad alrededor de la cárcel de Palogordo, en Girón, mantiene la atención de las autoridades y empieza a generar mayor preocupación entre las comunidades que viven en sus alrededores.
Habitantes de sectores rurales como Palogordo, Chocoa, Chocoita, Llano Grande, Nuevo Girón, Acapulco y algunas zonas de Piedecuesta han pedido que se incremente la presencia de la Fuerza Pública en el sector.
La solicitud tiene especial importancia para quienes diariamente deben movilizarse por las vías de esta zona para trabajar, estudiar o realizar sus actividades habituales.
Una preocupación que va más allá de la cárcel
Para las comunidades, el tema no se limita a la seguridad dentro del establecimiento penitenciario.
Los habitantes aseguran que los hechos registrados durante los últimos días han aumentado la sensación de inseguridad en una zona donde existen viviendas, fincas y vías utilizadas diariamente por la población.
Por esta razón, entre las solicitudes planteadas está mantener presencia militar permanente y mejorar la vigilancia durante las horas de la noche.
También se ha pedido fortalecer la vigilancia mediante cámaras ubicadas en puntos estratégicos.
La preocupación aumentó el pasado viernes 18 de septiembre, cuando fue encontrado un cilindro abandonado en una vía cercana a Palogordo, acompañado de un mensaje dirigido contra funcionarios del sistema penitenciario. La presencia del elemento provocó el cierre preventivo de la vía mientras especialistas realizaban la correspondiente inspección.
Después de la revisión, el Ejército confirmó que el cilindro no contenía explosivos. Las autoridades lo consideraron un elemento utilizado para generar intimidación.
A este hecho se sumaron amenazas difundidas mediante mensajes y videos contra trabajadores del Inpec. También se investiga un ataque armado ocurrido en Bucaramanga contra un funcionario de esa institución.
Las autoridades buscan determinar si existe una relación entre estos acontecimientos o si corresponden a hechos independientes.
Las autoridades aumentaron la vigilancia
Frente a esta situación, las autoridades han reforzado la seguridad en los alrededores de Palogordo y otros sectores del área metropolitana.
Entre las medidas anunciadas se encuentra el aumento de los patrullajes y el uso de motocicletas y drones para vigilar las zonas de interés.
También se estableció acompañamiento para los funcionarios del Inpec durante algunos de sus desplazamientos. A esto se suma una recompensa de hasta 100 millones de pesos para quien entregue información que permita identificar y capturar a los responsables de las amenazas.
El gobernador de Santander, Juvenal Díaz, también solicitó al Gobierno Nacional la realización de un consejo de seguridad para revisar la situación del departamento y las condiciones que rodean a Palogordo.
Lo que esperan las comunidades
Mientras las investigaciones avanzan, los habitantes de las zonas cercanas esperan que las medidas anunciadas permitan recuperar la tranquilidad y que la vigilancia se mantenga de manera permanente.
La situación pone sobre la mesa una preocupación que va más allá de las puertas de la cárcel:
¿Cómo garantizar la seguridad de las comunidades que viven y se movilizan diariamente alrededor de un establecimiento penitenciario de alta seguridad?
Por ahora, la respuesta está en manos de las autoridades, que deberán determinar qué hay detrás de las amenazas y qué medidas serán necesarias para proteger tanto a los funcionarios penitenciarios como a los habitantes de la zona.







