Un nuevo golpe al narcotráfico se registró en la vereda Caño Seco de San Alberto, Cesar, donde tropas del Ejército Nacional y unidades de la Dirección Antinarcóticos de la Policía localizaron y destruyeron un laboratorio clandestino para el procesamiento de clorhidrato de cocaína. Este complejo ilegal estaría operando al servicio del grupo armado Clan del Golfo y se encontraba en una zona estratégica cercana a los límites con el departamento de Santander.
De acuerdo con el reporte oficial, se incautaron más de 300 kilogramos de cocaína listos para su distribución, junto con 512 galones de insumos líquidos, 175 kilogramos de insumos sólidos, además de hornos microondas, grameras, compresores y demás elementos utilizados en la elaboración del estupefaciente. La infraestructura permitía una producción mensual de 1,5 toneladas, que podría representar ganancias superiores a los 1.600 millones de pesos para las economías ilícitas del Clan del Golfo.
La ubicación estratégica de este laboratorio, en una zona rural con conexiones hacia Santander y otras rutas del nororiente colombiano, evidencia la presencia activa y el interés de organizaciones narcotraficantes por controlar corredores logísticos para el tráfico de drogas. Con esta operación, se impidió la distribución de aproximadamente 762.500 dosis de narcóticos, lo que representa un impacto directo en el accionar criminal de estos grupos.
Este laboratorio es el segundo hallado en San Alberto en lo corrido del año, y su desmantelamiento responde a acciones enmarcadas en el Plan Ayacucho Plus, estrategia del Ejército Nacional orientada a garantizar la seguridad, estabilidad territorial y tranquilidad de las comunidades en esta región vulnerable por el narcotráfico.
La Fuerza Pública reafirma su compromiso para frenar la expansión de estructuras ilegales que operan en los límites entre Santander y el sur del Cesar, y continuará intensificando su presencia operativa para debilitar los brazos logísticos del crimen organizado en el nororiente del país.
En lo corrido del 2025, las autoridades han intensificado las operaciones contra el narcotráfico en el nororiente colombiano, logrando incautaciones significativas en los departamentos de Santander y Cesar. Según datos del Ministerio de Defensa, hasta mayo se han decomisado más de 7.900 kilogramos de cocaína, junto con miles de galones de insumos líquidos y sólidos utilizados en su procesamiento. Estas cifras reflejan una tendencia sostenida en la lucha contra las economías ilícitas, especialmente en zonas rurales donde operan grupos armados organizados como el Clan del Golfo, que buscan controlar corredores estratégicos para el tráfico de estupefacientes.








