La Electrificadora de Santander (ESSA) detectó conexiones ilegales en dos reconocidos moteles de Bucaramanga, que evadían el registro real de consumo energético, afectando la red eléctrica y generando pérdidas significativas. Estos hallazgos han generado preocupación debido al impacto negativo en la red eléctrica y las pérdidas económicas significativas que ocasionan.
En uno de los comercios inspeccionados en la carrera 33, ESSA detectó una alteración en el sistema de medición eléctrica. Se identificó una conexión subterránea oculta, a través de un tubo PVC, que permitía el suministro de energía sin que este consumo quedara registrado por el medidor, facilitando el hurto de aproximadamente 9,100 kWh. Frente a esta situación, se procedió a retirar el medidor, suspender la conexión eléctrica y levantar un comparendo por defraudación de fluidos, con apoyo de la Policía Nacional.
En otro establecimiento de la misma zona, se detectó una modalidad distinta: aunque el consumo declarado resultaba estable, no se correspondía con el funcionamiento continuo del comercio. Durante la inspección, se halló una conexión trifásica de cobre proveniente directamente de un apoyo de la red pública, instalada por un tubo subterráneo hacia el local, lo que permitió un uso estimado de 26,060 kWh mensuales sin medición adecuada.
Impacto en la red y llamado a la denuncia ciudadana
Ambos casos configuran delitos de defraudación de fluidos, elevan los riesgos para la infraestructura eléctrica y afectan el equilibrio del sistema, perjudicando a todos los usuarios. ESSA recordó que el robo de energía es un delito que pone en riesgo vidas, e hizo un llamado a la ciudadanía a denunciar conexiones ilegales de forma anónima y segura.
Estas intervenciones hacen parte de la campaña institucional “En la Jugada, robar energía tiene consecuencias”, que reafirma el compromiso de ESSA por la legalidad, la seguridad y la protección del servicio eléctrico para todos.








