El mural «Las Cuchas tienen la razón», ubicado en el sector de la Puerta del Sol en Bucaramanga, ha sido nuevamente borrado por un grupo de ciudadanos, generando una fuerte reacción por parte del colectivo de víctimas de desaparición forzada, quienes han decidido restaurarlo por quinta vez.
Este mural, que busca visibilizar el dolor de las madres que han perdido a sus hijos en el conflicto, ha sido replicado en varias ciudades del país como un símbolo de resistencia y memoria. Sin embargo, su eliminación reiterada ha generado tensiones entre quienes defienden su permanencia y quienes consideran que no debe estar en el espacio público.
El colectivo ha manifestado su determinación de seguir pintándolo, afirmando que «mil veces lo borran, mil veces lo volvemos a pintar», en un acto de reivindicación de la memoria histórica. Ante esta situación, surge la preocupación de que la confrontación entre los dos sectores pueda escalar, por lo que se hace un llamado a las autoridades para que intervengan y eviten un posible enfrentamiento con consecuencias graves.
Más allá de la disputa, este caso pone sobre la mesa una reflexión sobre la importancia de permitir la libre expresión, especialmente cuando se trata de manifestaciones que buscan la paz y la reconciliación. En un país donde el dolor de la guerra sigue latente, gestos como este mural representan el sentir de quienes han vivido la pérdida de un ser querido y buscan que su voz sea escuchada.








