En un despliegue sin precedentes para recuperar el orden público, la administración del alcalde Cristian Portilla lideró una toma masiva de seguridad en el corazón de Bucaramanga que dejó como resultado la inmovilización de más de 150 motocicletas. La jornada, ejecutada el pasado 1 de mayo, fue coordinada por la Secretaría del Interior en estrecha articulación con la Policía Nacional, enfocándose en combatir los focos de delincuencia que afectan a comerciantes y transeúntes del sector central.
Más allá de los puestos de control en vía, las autoridades realizaron inspecciones minuciosas y registros en diversos establecimientos comerciales para verificar el cumplimiento de la ley y prevenir actividades ilícitas en esta zona estratégica. El Secretario del Interior, Alfonso Pinto Frattali, quien encabezó personalmente el operativo, fue enfático al señalar que estas acciones buscan cerrar el paso a modalidades delictivas comunes, como el uso de vehículos sin identificación para evadir a la justicia.
Durante el balance de la jornada, Pinto Frattali lanzó una advertencia directa a los infractores: «Aquí no vamos a permitir las motocicletas sin placa, ni motocicletas con la placa levantada. Si están haciendo eso es porque no están haciendo las cosas bien», sentenció el funcionario, subrayando que ocultar o manipular la placa es una táctica recurrente de quienes pretenden delinquir y emprender la huida. Con esta política de cero tolerancia, la Alcaldía de Bucaramanga ratificó que los operativos de verificación de antecedentes y control vial continuarán de forma sorpresiva en todas las comunas de la capital santandereana para garantizar la tranquilidad ciudadana.







