La violencia persiste en el Magdalena Medio, según denuncia de la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos (CREDHOS). La crisis humanitaria en la región se agudiza debido a las confrontaciones entre grupos armados ilegales por el control territorial y las economías ilícitas.
Las comunidades rurales y líderes comunitarios del Valle del río Cimitarra, entre los municipios de Yondó, Nordeste Antioqueño y Cantagallo, Sur de Bolívar, enfrentan un riesgo inminente de desplazamiento forzado debido a la escalada de violencia.
El homicidio del exconcejal y líder comunitario Hemerson Reinel Pérez el 2 de abril en Puerto Wilches, Santander, es un ejemplo de la cruda realidad de la violencia sociopolítica en la región.
CREDHOS exige a las autoridades implementar estrategias efectivas para proteger la vida y permanencia en el territorio de las comunidades, y a la Fiscalía General de la Nación avanzar en las investigaciones para identificar a los responsables.
También se exige a los grupos armados ilegales que respeten la población civil y el Derecho Internacional Humanitario (DIH).








