Las lluvias registradas durante las últimas horas en Bucaramanga generaron algunas situaciones puntuales que impactaron la movilidad y la prestación de servicios públicos en diferentes sectores de la ciudad. Sin embargo, gracias al seguimiento constante de la Oficina de Gestión del Riesgo y la articulación con las entidades competentes, las novedades fueron atendidas de manera oportuna.
Como resultado de las precipitaciones, se presentaron acumulaciones de agua que dificultaron temporalmente el tránsito vehicular en puntos como el puente El Bueno, el retorno de Coca-Cola, la avenida La Rosita y la vía Chimitá.
Ante esta situación, la Empresa de Aseo de Bucaramanga adelantó labores de limpieza y apoyo operativo para restablecer las condiciones de movilidad y garantizar el tránsito seguro de los ciudadanos.
De igual forma, se reportó una interrupción en el servicio de energía eléctrica en el barrio Provenza, afectando aproximadamente a 12.000 usuarios. La Electrificadora de Santander atendió la emergencia y ejecutó las acciones técnicas necesarias para recuperar el suministro en el menor tiempo posible.
El alcalde de Bucaramanga, Cristian Fernando Portilla, reiteró la importancia de mantener una vigilancia constante frente a las condiciones climáticas y fortalecer las acciones preventivas para proteger a la comunidad y reducir posibles afectaciones.
Desde la Oficina de Gestión del Riesgo se mantiene activo el monitoreo en el área urbana y en los tres corregimientos del municipio, con el fin de identificar cualquier situación que requiera intervención institucional y coordinar oportunamente los apoyos necesarios.
Las autoridades también recordaron que, aunque los pronósticos climáticos advierten la posible llegada del fenómeno de El Niño, esto no implica la ausencia total de lluvias, por lo que pueden seguir presentándose precipitaciones de manera intermitente, como ha ocurrido en los últimos días.
Finalmente, la Administración Municipal hizo un llamado a la ciudadanía a mantenerse atenta a la información oficial, adoptar medidas de autocuidado y seguir las recomendaciones de la Oficina de Gestión del Riesgo.







