La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), a través de su Sala de Reconocimiento, ha declarado al río Magdalena como víctima y sujeto de derechos, en respuesta a las múltiples afectaciones sufridas en el marco del conflicto armado. Esta decisión se fundamenta en los testimonios y documentos presentados por las víctimas del Magdalena Medio, quienes han expuesto el deterioro ambiental y social ocasionado por la violencia en la región.
El reconocimiento del río como víctima se inscribe dentro de un enfoque amplio adoptado por la JEP, que considera a la Naturaleza y los Territorios como afectados por el conflicto, reafirmando la obligación constitucional de proteger el medio ambiente.
Según la solicitud de acreditación presentada por diversas organizaciones, el río Magdalena ha sufrido daños graves que incluyen:
• Desaparición forzada de personas.
• Contaminación por hidrocarburos debido a atentados contra la infraestructura petrolera y el robo de gasolina.
• Contaminación por fumigaciones con glifosato y alteraciones en su cauce.
• Vertimiento de desechos derivados de la explotación ilegal de oro y carbón.
• Ruptura del tejido social de las comunidades que dependen de su ecosistema.
Además, la JEP ha ratificado que el río Magdalena fue utilizado como un medio para la desaparición de cuerpos de víctimas del conflicto armado. Este reconocimiento refuerza la importancia de avanzar en la búsqueda de la verdad y la reparación, permitiendo visibilizar el impacto de estas prácticas en la memoria de las comunidades afectadas.
Con este fallo, la JEP refuerza su compromiso de garantizar justicia restaurativa y reparación integral, abriendo la posibilidad de medidas de protección y restauración del río Magdalena.








