La justicia colombiana continúa enviando un mensaje claro y contundente: los feminicidas no quedarán impunes. Un juez penal de conocimiento de Bucaramanga (Santander) condenó a 17 años y 3 meses de prisión a un hombre que atacó brutalmente a su expareja sentimental con un arma blanca, propinándole 31 heridas en un intento de feminicidio.
La sentencia fue posible gracias a las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación, que permitieron demostrar la responsabilidad del agresor en los hechos ocurridos el 30 de abril de 2025, en inmediaciones de la carrera 15 entre calles 35 y 36. El ataque se produjo dentro de un bus intermunicipal que se dirigía a Girón, tras una discusión entre la pareja.
Gracias a la intervención de pasajeros que presenciaron el ataque, la víctima —una joven de 23 años— fue trasladada de inmediato a un centro hospitalario, donde los médicos lograron salvarle la vida. El agresor fue capturado en el lugar por la Policía Nacional.
La relación entre ambos había terminado tras dos años de convivencia marcados por un ciclo de violencia física, emocional y sexual. El juez avaló el preacuerdo suscrito voluntariamente entre el procesado y la Fiscalía, en el que se reconoció el delito de feminicidio en grado de tentativa.
Contra esta condena proceden los recursos de ley, pero el fallo se suma a una serie de decisiones judiciales que evidencian el compromiso del Estado colombiano con la protección de las mujeres y la sanción ejemplar a quienes atenten contra su vida.








