Con profundo pesar registramos la partida de Germán Vargas Lleras, una de las figuras más influyentes de la política colombiana contemporánea. El exvicepresidente de la República falleció esta noche a los 64 años en la Clínica Fundación Santa Fe de Bogotá, tras una larga batalla contra una enfermedad que lo mantuvo alejado de la vida pública durante los últimos meses.
Una trayectoria marcada por la acción y la controversia
Nacido en Bogotá el 19 de febrero de 1962, Vargas Lleras se desempeñó como vicepresidente entre 2014 y 2017 bajo la presidencia de Juan Manuel Santos, ocupando el cargo de «número dos» del gobierno durante casi tres años. Durante su gestión, revolucionó la infraestructura colombiana con un ambicioso programa de construcción de vías y vivienda que transformó el paisaje del país.
Político que escaló todos los peldaños del servicio público: fue exministro, exsenador y gobernador, hasta convertirse en el líder natural del partido Cambio Radical. Su estilo frontal y su capacidad de gestión lo consolidaron como uno de los dirigentes políticos con mayor cantidad de adeptos en Colombia.
Una enfermedad manejada con discreción
Desde 2016, Vargas Lleras padecía un meningioma benigno (tumor cerebral), enfermedad de la que nunca reveló mayores detalles públicos, a pesar de someterse a múltiples intervenciones neuroquirúrgicas. En mayo de 2025 fue intervenido en Houston, Texas, procedimiento calificado como exitoso en ese momento.
El pasado 9 de marzo de 2026, su situación se agravó cuando ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos del Centro de Tratamiento e Investigación sobre Cáncer Luis Carlos Sarmiento Angulo por un cuadro agudo de salud, desde donde fue trasladado posteriormente a la Fundación Santa Fe. Fuentes de su entorno habían confirmado que se mantenía estable, aunque el líder del Centro Democrático Álvaro Uribe confirmó que su estado había empeorado significativamente desde hace tres días.
Reacciones de condolencia política
Pocos minutos después de confirmarse el deceso, líderes políticos de ambos bandos comenzaron a manifestar su dolor en redes sociales. El presidente Gustavo Petro expresó: «Lamento la muerte de Germán Vargas Lleras», mientras que Álvaro Uribe, quien había sido tanto aliado como rival político, también se unió al duelo nacional.
Legado democrático y víctima del conflicto
Más allá de su trayectoria en el gobierno, la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz) lo acreditó como víctima de crímenes no amnistiables cometidos por las FARC, después de sufrir dos atentados en 2002 y 2005. Su esquemas de seguridad había sido noticia en momentos anteriores, incluyendo el lamentable accidente de marzo de 2025 donde fallecieron dos miembros de su escolta.
La partida de Germán Vargas Lleras deja un vacío significativo en la política colombiana, especialmente en el espectro de la derecha y en el debate sobre infraestructura y desarrollo. El país reconoce en él a un actor democrático cuya vida pública estuvo marcada tanto por sus logros como por las controversias que acompañan toda vida política de alta exposición.
Paz en su tumba.








