La Fiscalía General de la Nación confirmó que una de las principales líneas de investigación sobre el atentado contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay se centra en la posible participación de disidencias de las extintas Farc, específicamente del grupo Segunda Marquetalia, que opera en el departamento del Caquetá.
La fiscal general, Luz Adriana Camargo, aseguró que la denominada “pista Caquetá” es la única hipótesis vigente, descartando motivaciones personales o actos aislados. “Esto no fue un acto impulsivo ni demencial. Fue planeado con anterioridad, con preparación y clara intención”, afirmó.
El ataque, ocurrido el pasado 7 de junio en el occidente de Bogotá, dejó al congresista gravemente herido. Desde entonces, la investigación ha movilizado a 180 funcionarios de la Fiscalía y la Policía, logrando la captura de cuatro personas, entre ellas un menor de edad señalado como autor material del atentado.
Una de las capturas clave fue la de Katerine Andrea Martínez, alias “Gabriela”, detenida en Florencia, Caquetá. Según las autoridades, habría sido la encargada de suministrar el arma utilizada en el ataque y se dirigía hacia territorio controlado por disidencias en busca de protección.
Alias “El Costeño” o “Chipi”, presunto articulador del atentado, continúa prófugo. La Fiscalía ofreció una recompensa de hasta 300 millones de pesos por información que permita su captura.
La fiscal Camargo enfatizó que el objetivo ahora es identificar a los autores intelectuales y establecer el grado de participación de los grupos armados ilegales. “La investigación va muy bien orientada. Hemos avanzado en tiempo récord en un caso que habría durado meses”, concluyó.








